López Aguilar pide votar por una Europa "grande y fuerte" frente al modelo conservador del miedo y el proteccionismo

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

El cabeza de lista del PSOE a las europeas y ex ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, destacó hoy que en las próximas elecciones europeas habrá que elegir entre el modelo conservador del "miedo al otro, a los cambios al futuro" basado en la Europa "pequeña, débil y exclusivamente mercantil" y el progresista que "confía en la ciudadanía y protege a los más débiles" y busca una Europa "grande, fuerte, incluyente, con un rumbo y un liderazgo claro".

El modelo de la derecha, dijo, supone "el regreso al coto cerrado, al populismo, la demagogia, incluso a la xenofobia, al proteccionismo", mientras que el de la izquierda "no tiene miedo a los cambios, los lidera, y apuesta por la esperanza, no por el miedo".

Durante una conferencia pronunciada en el Club Siglo XXI de Madrid y titulada '¿Qué Europa?. Lo que está en juego', el líder socialista en las europeas apostó, frente al "modelo conservador, individualista e insensible", por una mayoría progresista "para poner a Europa en la misma sintonía" que Estados Unidos tras la llegada de Barack Obama.

En este sentido, recordó que los grandes desafíos a los que se enfrenta Europa y fundamentalmente la crisis económica plantean desafíos globales y enfatizó que "ahora, más que nunca, Estados Unidos y la Unión Europea deben actuar conjunta y concertadamente".

"La complejidad de la crisis y la urgencia en darle una respuesta adecuada hacen que, tal vez, ésta sea no ya una gran oportunidad, que sin duda lo es, para conseguir ese liderazgo global y conjunto; si no la mejor oportunidad, si no la última, la que puede tardar mucho tiempo en volver a presentarse, si es que lo hace. ¡Debemos aprovecharla! La próxima vez, puede ser ya demasiado tarde para demasiados retos", alertó.

En la misma línea, recordó que no pueden sacarnos del "desastre" de la crisis los mismos que lo han provocado --"no es confiable el papel de pirómano-bombero", explicó-- aplicando las mismas recetas que "nos han intoxicado". "La hegemonía del pensamiento liberal conservador debe ser desafiada: suya es la responsabilidad por habernos conducido hasta el borde del abismo, al sufrimiento sin paliativos a muchos seres humanos vulnerables, todos y cada uno de carne y hueso, con un rostro reconocible", dijo.

López Aguilar recriminó igualmente a la "derecha europea" el haber tratado de evitar los controles necesarios que hubieran prevenido la crisis y de haberse resistido a afrontar sus efectos "con medidas coordinadas y eficaces". En su opinión, la reacción conservadora frente a la situación económica "ha sido conformista y timorata".

Ahora, concretó, "estamos obligados a aprender a ser mejores en estos tiempos de dificultad, a ser más justos, a ser más austeros. Estamos obligados a ser más audaces para dar otras respuestas a todos aquellos que tan directa y gravemente sufren esta crisis global sin haber tenido nada que ver en su aparición".

Tras destacar que la crisis plantea desafíos globales que no afectan de igual manera a toda la ciudadanía, López Aguilar expresó el compromiso de los socialistas "con los más indefensos, los que la soportan con mayor dureza y rigor". "La dimensión de los retos a los que tenemos que enfrentarnos ineludiblemente demanda una Europa que haga contrapeso al tamaño de la crisis", dijo.

En este sentido, reiteró que pedirá durante la campaña "fuerza para esa Europa" y explicará que "Europa no es una quimera, sino una realidad en evolución que puede adquirir velocidad o frenarse". Por ello, recordó que un Parlamento europeo "mayoritariamente de centro-izquierda será fundamental no sólo para afrontar la crisis con responsabilidad social y construir la Europa que queremos sino también para limitar los efectos perversos de la mayoría conservadora en el Consejo".

"Es el momento de un cambio de rumbo, de corregir los excesos ultraliberales. Es el momento de un Parlamento progresista que condicione y oriente las políticas de la Comisión. Un Parlamento Europeo que sostenga a la Europa social frente a la Europa antisocial. La Europa abierta, moderna y tolerante frente a la Europa cerrada en sí misma y xenófoba. La Europa de las personas frente a la Europa de los solos negocios. La Europa transparente y eficaz frente a la Europa burocrática y lejana. Nada de esto se conseguirá sin un Parlamento Europeo progresista", explicó.

MEDIDAS CONCRETAS

Entre las medidas concretas, el líder del PSOE en los comicios del 7-J destacó la lucha por convertir el empleo "en el eje central de la política comunitaria", para lo cual, dijo, harán hincapié en la "garantía de las prestaciones sociales, especialmente las de desempleo".

También destacó la apuesta por reformar la política regional, la creación de un auténtico ámbito educativo europeo, para lo que propuso la consolidación de un 'Erasmus' laboral o programa europeo de formación profesional. La inversión pública, la innovación tecnológica, la reforma de la regulación y supervisión financiera y la lucha contra el cambio climático, son otras de las medidas por las que apostó López Aguilar.

En materia de inmigración, López Aguilar indicó que debe existir un equilibrio entre la ordenación de los flujos migratorios y la lucha contra la inmigración irregular, por un lado, y el respeto a los derechos de los inmigrantes y su integración, por otro.

El cabeza de lista del PSOE a las europeas recordó también la importancia de la ayuda oficial de cooperación al desarrollo --"es una obligación ética, llena de razones prácticas", dijo-- y, en este sentido, contrapuso el modelo socialista que trabaja por "combatir y superar" los fundamentos de la desigualdad al conservador, que apuesta por la "mera ayuda de compromiso" y se desentiende de la suerte de centenares de millones de personas".

Tras señalar su compromiso de llegar al 0,7% del PIB en ayuda al desarrollo en 2015, apostó igualmente por una Europa más fuerte basada en el reforzamiento de la gobernanza global, la lucha contra la pobreza y la eliminación de las desigualdades, la protección de los derechos humanos, la preservación de la paz y la seguridad internacional y la lucha contra el terrorismo internacional y el crimen organizado.

En este sentido, destacó "el gran reto" de redefinir las relaciones trasantlánticas y consideró "indispensable" fortalecer las de la UE con América Latina, el Mediterráneo y el África Subsahariana. "Europa debe avanzar con paso firme hasta desempeñar en la escena internacional el mismo nivel de influencia política y diplomática que ya posee en los ámbitos económico y comercial", explicó.

En la misma línea, también abogó por una Europa "de la igualdad" política, jurídica, de oportunidades y de género, así como más democrática, algo que, indicó, se traducirá en un apoyo a la ratificación del Tratado de Lisboa, y con él de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, y a las políticas comunitarias que amplíen la participación y la información de la ciudadanía y la transparencia de las instituciones.

"Votamos decidiendo una disyuntiva crucial entre soluciones progresistas, solidarias, protectoras, por un lado, y sus alternativas dictadas por el egoísmo y la insolidaridad y los recortes sociales. Votamos entre futuro o pronto regreso a las políticas que nos han traído los problemas que ahora padecemos. Votamos para mejorar o no las condiciones y la calidad de vida de la ciudadanía europea. Nuestra apuesta es decisiva para impulsar avances y para frenar retrocesos", concluyó.