Sarkozy afronta un segundo aniversario agridulce

Por Crispian Balmer

PARÍS (Reuters) - Cada vez más personas dicen que no lo está haciendo bien, que sus reformas se tambalean y que la economía atraviesa dificultades.

En vista de eso, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, tiene poco que celebrar el miércoles, cuando se cumple su segundo aniversario en el cargo, con un desempleo creciente, una deuda al alza y protestas callejeras en todo el país cuestionando sus decisiones.

Más allá de los sombríos titulares, sin embargo, surge una imagen ligeramente más favorable para el hiperactivo líder francés.

Aunque sus índices de aprobación se han estancado, las previsiones dicen que su partido, el UMP, ganará las elecciones europeas del mes próximo frente a una izquierda profundamente dividida, y los sondeos sugieren que está bien situado para asegurarse otro mandato cuando expire éste en 2012.

"Dado el panorama político, Sarkozy ha conseguido limitar el daño", dijo Jerome Fourquet, subdirector de la unidad de sondeos IFOP. "Su gran suerte es que no hay una alternativa creíble desde la oposición".

Aunque eso es una buena noticia para Sarkozy, no es necesariamente lo que Francia necesita, y los analistas dicen que el presidente debe comenzar apuntalando su agenda de reformas para asegurar que el Estado sale reforzado de la crisis económica.

Sarkozy llegó al poder en 2007 prometiendo reformas radicales en el país, donde fracasos estructurales previos han condenado a la economía a años de mal comportamiento.

Luego inundó el parlamento de nuevas normas, reescribió el código fiscal, sacudió el funcionamiento deficiente de las universidades, enterró la semana de 35 horas introducida por los socialistas y puso fin a los generosos privilegios a los funcionarios jubilados.

Pero la reforma ha perdido vigor y Sarkozy se arriesga a sufrir el mismo destino que su predecesor, Jacques Chirac, que llevó a la deriva a Francia durante sus doce años en el poder después de que sus primeras iniciativas fueran respondidas con protestas y críticas.

MALA CALIFICACIÓN

El Thomas More Institute, un grupo independiente, publicó el martes los índices de aprobación respecto a la actuación progreso presidencial de Sarkozy, que bajaron a 10,5 desde 20.

Aunque halló que el Gobierno había comenzado a trabajar en la puesta en marcha del 77 por ciento de las reformas prometidas por Sarkozy, sólo el 40 por ciento de ellos se han completado, y a menudo son versiones diluidas de su promesa inicial.

"Sarkozy ha logrado una puntuación muy mediocre", dijo Jean-Thomas Lesueur, responsable del instituto.

"El índice de trabajo es considerable y existe coherencia con lo que está haciendo, pero la calidad de las reformas no ha sido muy buena y los resultados son inferiores a las expectativas", añadió.

Lo peor para Sarkozy es la confusión generalizada sobre lo que apoya, ya que de su frenética actividad no se desprende una reforma totémica y tampoco hay prioridades que destaquen.

Las dificultades económicas se han sumado a sus problemas, con el delicado índice del desempleo con visos de llegar al 10 por ciento este año desde apenas el 7,8 por ciento en 2008.

Sarkozy se ha presentado como un hombre de acción, y aunque la crisis mundial no sea culpa suya, su incapacidad para proteger a Francia ha desalentado a muchos votantes.

Un sondeo de TSN Sofres esta semana mostró que un 65 por ciento de los encuestados dijeron que estaban "decepcionados" con Sarkozy, mientras que otra encuesta situó el índice de los que le aprobaban en un 36-40 por ciento.

Otras encuestas muestran que va por delante de sus probables contendientes en 2012.

"Tiene el control. Ha logrado el éxito en su transformación presidencial", dijo un ministro del Gobierno a Reuters, pidiendo el anonimato.