Zapatero acusa a Rajoy de poner zancadillas y de sembrar el pesimismo

  • Langreo (Asturias), 28 may (EFE).- El presidente del Gobierno y líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ha acusado hoy al líder del PP, Mariano Rajoy, de "poner zancadillas" y "sembrar el pesimismo sobre el futuro de España" y de su prosperidad y le ha reprochado su "afán de ruina".

Langreo (Asturias), 28 may (EFE).- El presidente del Gobierno y líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ha acusado hoy al líder del PP, Mariano Rajoy, de "poner zancadillas" y "sembrar el pesimismo sobre el futuro de España" y de su prosperidad y le ha reprochado su "afán de ruina".

Zapatero ha viajado en un 'Falcon' de las Fuerzas Armadas para asistir a un mitin en la localidad asturiana de Langreo de apoyo a la candidatura socialista a las próximas elecciones europeas, un acto que ha intentado boicotear media docena de jóvenes antisistema, que han sido desalojados del recinto.

En su alocución, Zapatero ha subrayado el esfuerzo y la colaboración de todos para superar la crisis económica y ha censurado que el PP no arrime el hombro y que lo único que haga ese partido y su líder es "poner zancadillas" y "sembrar el pesimismo sobre el futuro de España".

Frente a esa postura, ha garantizado que el PSOE tiene un proyecto que cree en España y en Europa y que sabe que es necesario cambiar el modelo económico para hacer una economía más sostenible, que arrincone la especulación e incorpore cada vez más el conocimiento y la educación, y que defiende la cohesión social.

Y es que, desde su punto de vista, "el PP y Rajoy no tienen ni un proyecto ni una idea, o no se atreven a ponerla encima de la mesa".

Ante unas 5.000 personas, según el PSOE, Zapatero ha contrapuesto su convicción sobre el presente y el futuro de España, "positiva, de confianza y de seguridad", con el pesimismo y el negativismo del PP, de su líder y del cabeza de lista de ese partido al Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja.

Rodríguez Zapatero ha ironizado al apuntar que no le extraña que a algunos les den "ganas de ponerse a rezar" cuando oyen a Mayor Oreja, porque para él "todo es negativo, la España actual no tiene valores ni rumbo".

"Pero se le ve incómodo. ¿Qué añora Mayor Oreja, qué país añora?" se ha preguntado, para agregar: "A mí me gustan muchas cosas de España, prácticamente casi todas (...) y estoy esperando un solo día, una sola palabra de Mayor Oreja o de Rajoy que diga alguna cosa buena de España y de los españoles".

También se ha conjurado contra la abstención y ha animado a votar al PSOE, desde su convencimiento de que plantea el proyecto más ambicioso, renovador e innovador para superar la crisis y para cohesionar Europa y de que no se va a dejar afectar "ni por el pesimismo, ni por el negativismo, ni el afán de ruina que parece que quieren transmitir algunos".

Pero buena parte de su intervención se ha centrado en criticar a Rajoy y a Mayor Oreja, de quienes ha observado que "en su afán por no reconocer nada de nada" a la tarea del Gobierno han llegado hasta el "insólito" punto de decir que la presencia de España en el G20 se debe a los gobiernos conservadores de la UE.

"¿Cómo se puede tener tan poca lealtad a la verdad, a tu país y a la historia?", ha clamado, antes de recordar que José María Aznar nunca fue invitado por esos gobiernos conservadores.

"Yo nunca negué que Aznar consiguió ir a las Azores (...); que el PP no niegue que nosotros hemos conseguido estar en el G20 y estar invitados por primera vez en el G8", ha añadido.

Más allá de estos juicios, ha considerado que "las cosas son como son y la verdad sólo tiene un camino", para resumir que "si España es reconocida en el mundo y valorada, es fruto de la sociedad española" y eso debería alegrar a todos.

Junto a estas consideraciones, se ha referido a su propuesta para cambiar el modelo de crecimiento económico y alcanzar, cuando se supere la crisis económica, una nueva etapa de desarrollo, modernidad, prosperidad y políticas sociales.

Una economía sostenible basada en la innovación, la tecnología o la educación, con un paquete global de medidas para fortalecer el tejido productivo y buscar alternativas reales a los empleos perdidos en la construcción, ha remachado.

Ha garantizado de nuevo que no habrá recorte de derechos laborales ni abaratamiento del despido, ha avalado el sistema público de pensiones y ha apostado por un sistema educativo que remueva las desigualdades y que no sirva únicamente para "seleccionar", "segregar" y "excluir", que es lo que, a su juicio, quiere el PP.

Se abogado, además, por una Europa social, que, al igual que España, garantice también la atención a las personas dependientes.

En este punto, ha hablado de la Ley de Dependencia y ha sido para exigir a las comunidades autónomas gobernadas por el PP que la apliquen y la desarrollen, "tanto que hablan de coordinación, tanto que hablan de España, tanto que hablan de lealtad".