Las centrales obreras de Paraguay aprueban una propuesta oficial de aumento salarial

  • Asunción, 17 abr (EFE).- Las centrales obreras de Paraguay, reunidas en un congreso, aprobaron hoy la propuesta del Gobierno de un aumento trimestral del 5 por ciento del piso salarial hasta alcanzar el incremento del 25 por ciento que han reclamado.

Las centrales obreras de Paraguay aprueban una propuesta oficial de aumento salarial

Las centrales obreras de Paraguay aprueban una propuesta oficial de aumento salarial

Asunción, 17 abr (EFE).- Las centrales obreras de Paraguay, reunidas en un congreso, aprobaron hoy la propuesta del Gobierno de un aumento trimestral del 5 por ciento del piso salarial hasta alcanzar el incremento del 25 por ciento que han reclamado.

El aumento, que entraría en vigor desde este mes de abril, una vez que el Gobierno ratifique el acuerdo, ha dejado sin efecto la huelga general de dos días convocada por las centrales del país para el 30 de abril y el 1 de mayo, dijo a Efe Pedro Parra, de la Central Nacional de Trabajadores (CNT).

Además de la CNT, el congreso reunió a líderes de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Central Unitaria de Trabajadores Auténtica (CUT-A), una escisión de aquella, y la Confederación Paraguaya de Trabajadores (CPT), que apoyaron al jefe de Estado, Fernando Lugo, durante su campaña electoral.

Parra indicó que el congreso acordó, asimismo, una nueva fecha, el 14 de agosto próximo, para una eventual huelga general si las autoridades incumplen con algunos de los términos del acuerdo, que deberá ser refrendado por el jefe de Estado a su regreso de la Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago.

También fue decidido la exclusión de la expresión "de acuerdo a las condiciones económicas" del momento del texto del preacuerdo, firmado ayer con el ministro de Justicia y Trabajo, Blas Llano, para hacer efectiva el aumento progresivo, explicó el dirigente.

El piso salarial de los trabajadores paraguayos del sector privado es de 1.341.775 guaraníes (unos 268 dólares), pero las centrales obreras aseguran que el 70 por ciento de las 2,7 millones de personas ocupadas ganan por debajo de esa cifra.