Fernández da una arriesgada batalla política ante una oposición crispada

  • Buenos Aires, 21 mar (EFE).- La presidenta argentina, Cristina Fernández, afrontará el jueves próximo una votación decisiva en el Senado para adelantar las elecciones legislativas dentro de una arriesgada batalla con la oposición, que busca capitalizar el conflicto con el campo y el descontento de la clase media.

Fernández da una arriesgada batalla política ante una oposición crispada

Fernández da una arriesgada batalla política ante una oposición crispada

Buenos Aires, 21 mar (EFE).- La presidenta argentina, Cristina Fernández, afrontará el jueves próximo una votación decisiva en el Senado para adelantar las elecciones legislativas dentro de una arriesgada batalla con la oposición, que busca capitalizar el conflicto con el campo y el descontento de la clase media.

El peronista Frente para la Victoria, al que pertenece Fernández, asegura que cuenta con más de los 37 votos necesarios para que el Senado anticipe los comicios al 28 de junio próximo, cuatro meses antes de lo previsto.

Si se confirma ese resultado, la mandataria habrá ganado las tres contiendas que su partido ha mantenido en el Parlamento desde que anunció su decisión de adelantar las elecciones legislativas, la semana pasada, cuando recuperó la iniciativa política.

Además de lograr el miércoles pasado en la Cámara de Diputados el visto bueno para anticipar los comicios, el oficialismo impidió el jueves en el Parlamento la discusión de un proyecto de la oposición para reducir la presión del Fisco sobre la exportación de granos y Fernández anunció que el 30% de los millonarios ingresos por la colocación de soja serán repartidos entre provincias y municipios.

Las patronales agropecuarias acusaron al Gobierno de "agraviar" a los productores al "congelar el diálogo" con un reparto de fondos con fines políticos, como dijeron sus dirigentes al lanzar el viernes su séptima huelga comercial desde que estalló el conflicto por este asunto, hace un año.

La oposición se muestra convencida de que podrá arrebatar la mayoría parlamentaria al oficialismo, mientras los analistas se preguntan si el variopinto arco opositor tendrá tiempo para superar sus contradicciones.

Además, consideran que tanto Fernández como su esposo, antecesor y líder del peronismo, Néstor Kirchner (2003-2007), han apostado a una hábil maniobra cuando el país comienza a sufrir por la crisis global y la popularidad de la mandataria está en un nivel bajo (29%, según encuestas de febrero), sobre todo por el malestar de las capas medias y altas de la población.

Algunos consideran que la presidenta optó por abandonar sus esfuerzos por captar la adhesión de la clase media, mientras que muchos destacan que el matrimonio Kirchner es proclive a la confrontación, si bien los dirigentes del campo y de la oposición han caído en exabruptos contra el Gobierno.

En este marco, Fernández introdujo otro frente de conflicto al proponer un "debate social" basado en un proyecto oficial para cambiar la ley de radiodifusión vigente desde la dictadura militar (1976-1983), algo que afecta los intereses de grandes medios de comunicación controlados por capitales argentinos y extranjeros.

La presidenta "pasó a pérdida" a las capas de la población urbana y sectores ligados al campo que le han sido hostiles en las elecciones presidenciales de 2007, comentó a Efe el politólogo Sergio Berenstein.

La estrategia de la mandataria apunta a "asegurarse un tercio del electorado, con lo que el oficialismo se mantendría como grupo mayoritario en el Parlamento", apuntó.

El arco opositor abarca a la fragmentada Unión Cívica Radical, segunda fuerza parlamentaria; la Coalición Cívica, formada por radicales disidentes, socialistas e independientes, y la conservadora Propuesta Republicana, aliada a peronistas salidos de las filas oficialistas en la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país.

"Le han quitado tiempo" a los opositores para consolidar alianzas y formar listas de candidatos, destacó Berenstein al indicar que la estrategia oficialista es "polarizar" la elección en la que se renovará a la mitad de los 257 escaños de la Cámara de Diputados y un tercio de los 72 del Senado.

La decisión de repartir una porción de los impuestos a la exportación de soja (calculados hoy en un total de 1.775 millones de dólares anuales) "refuerza" la fidelidad al Gobierno entre los dirigentes de provincias y municipios, señaló el analista.

Once de las 22 provincias que no han llevado a cabo la renovación de sus legislaturas han aceptado adecuar sus calendarios al que propuso Fernández, como pidió la mandataria al anunciar la decisión de anticipar la compulsa nacional con el argumento de que "sería suicida" mantener al país en clima electoral "permanente" en medio de la crisis financiera global.