La periodista Saberi obtuvo un informe secreto de Irán

TEHERÁN (Reuters) - El caso de Irán contra la periodista nacida en Estados Unidos Roxana Saberi se basó en que adquirió un informe confidencial del Gobierno sobre la invasión estadounidense de Irak, dijo el miércoles uno de sus abogados defensores.

Saleh Nikbakht dio información sobre los cargos contra Saberi dos días después de que un tribunal de apelaciones redujera su condena por espionaje de ocho años a dos de prisión suspendida, después de pasar más de tres meses en la cárcel de Evin, en Teherán.

El abogado dijo que la periodista 'freelance' de 32 años copió el informe, preparado por un órgano de investigación estratégica en la oficina del presidente iraní antes de la invasión de Irak dirigida por Estados Unidos en marzo de 2003, pero nunca utilizó la información.

Su puesta en libertad eliminó un obstáculo en los esfuerzos del presidente estadounidense Barack Obama de mejorar las relaciones entre los dos países después de tres décadas de desconfianza mutua. El lunes, Obama saludó la decisión iraní de liberar a Saberi como un "gesto humanitario".

"Ella logró el informe que en ese momento el Centro para la Investigación Estratégica había preparado para el futuro ataque de América en Irak (en 2003)", declaró Nikbakht a Reuters, sin decir cómo o cuándo se hizo con el documento.

La sentencia de ocho años que dictó el 18 de abril un tribunal inferior se basó también en el argumento de que había cooperado con un país hostil, Estados Unidos, explicó Nikbakht. Esto fue modificado por el tribunal de apelación, que le mantuvo la condena de obtener y guardar un informe confidencial.

"Al no tener malas intenciones y no usarlo, fue condenada a dos años de prisión suspendida", dijo.

Su otro abogado, Abdolsamad Jorramshahi, dijo anteriormente que en una vista de la apelación celebrada el domingo Saberi "aceptó que se había equivocado y que había tenido acceso a documentos que no debería tener. Pero no hubo ninguna transferencia de información clasificada".

Saberi, que tiene la ciudadanía iraní y la estadounidense, fue arrestada a finales de enero por trabajar en la República Islámica después de que hubieran expirado su carné de prensa. Luego fue acusada de espionaje por las autoridades judiciales.

Estados Unidos calificó los cargos carecían de fundamento y pidió su liberación inmediata. Teherán no reconoce la doble nacionalidad, y respondió a Washington con que no se inmiscuyera.