Los demócratas, divididos sobre los interrogatorios de la CIA

Los demócratas, divididos sobre los interrogatorios de la CIA

Los demócratas, divididos sobre los interrogatorios de la CIA

WASHINGTON (Reuters) - El debate sobre cómo investigar a los funcionarios de la era Bush que autorizaron duras técnicas de interrogatorio a sospechosos de terrorismo dividió el jueves a Washington, y los demócratas no se pusieron de acuerdo sobre cómo proceder.

Altos cargos demócratas del Congreso difirieron respecto a la creación de una "comisión de la verdad" para investigar si los responsables cuyos análisis legales autorizaron la técnica del ahogamiento simulado y otros métodos como privación del sueño y desnudez forzosa violaron la ley.

Mientras que la presidenta de la Cámara baja, la demócrata Nancy Pelosi, pidió la creación de una comisión para investigar, su correligionario y homólogo en el Senado, Harry Reid, declinó apoyar la solicitud.

Reid dijo que la comisión de servicios de inteligencia del Senado debía completar su propia investigación a puerta cerrada, que podría tardar un año.

"Creo que lo que debemos hacer es esperar hasta que la comisión concluya su trabajo", declaró Reid al periódico Las Vegas Sun.

La Casa Blanca tampoco se mostró entusiasmada con una comisión especial.

"Creo que los últimos días bien podrían ser una prueba de por qué algo como esto podría posiblemente convertirse en un tira y afloja político", dijo el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs.

El Fiscal General, Eric Holder, dijo que él no permitiría la "criminalización" de las diferencias de políticas sobre los interrogatorios de la CIA.

"Sin embargo, es mi responsabilidad como fiscal general aplicar la ley", dijo Holder durante una audiencia del Congreso. "Si veo algún acto ilícito, lo perseguiré con todo el poder de la ley", agregó.

El presidente demócrata, Barack Obama, abrió el martes la puerta a una posible acusación de responsables del gobierno del ex presidente republicano George W. Bush.

Los comentarios de Obama intensificaron una tormenta política que comenzó la semana pasada cuando aprobó la publicación de memorandos escritos durante la presidencia de Bush que establecían una justificación legal para las duras técnicas de interrogatorio.

Después de que la Casa Blanca dijera que quería mirar hacia adelante y no revisar el pasado, Obama planteó la posibilidad de que un comité bipartidario revisara el asunto y dijo que el Departamento de Justicia era el que debía decidir si alguien del gobierno anterior debía ser acusado.