Obama cree que es el Congreso y no una comisión especial el que debe investigar los abusos de la era Bush

NUEVA YORK, 21 (EUROPA PRESS)

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, consideró hoy que debe ser el Congreso y no una comisión especial independiente el que investigue los abusos cometidos durante la Administración de su antecesor, George W. Bush, en la llamada guerra contra el terrorismo, maltratos que han sido confirmados por varias fuentes, entre ellas memorandos firmados por antiguos responsables del Gobierno.

En un largo discurso pronunciado esta mañana (por la tarde en España) en la sede de los Archivos Nacionales, Obama opinó que las "instituciones democráticas" norteamericanas son "lo suficientemente sólidas para extraer responsabilidades".

"El Congreso puede estudiar los abusos a nuestros valores, y va a haber investigaciones por parte del Congreso en esta materia como las duras técnicas de interrogatorio. El Departamento de Justicia y nuestros tribunales pueden trabajar sin descanso y castigar cualquier violación de nuestras leyes", afirmó.

Por otro lado, el presidente informó de que el Gobierno está revisando el llamado privilegio del "secreto de Estado" bajo el que se han acogido las autoridades estadounidenses para evitar procesos judiciales, ya que, aunque consideró que este principio es "absolutamente necesario para proteger la seguridad nacional", también le preocupa que se haya abusado de él.

"No debemos proteger información solamente porque revele la violación de la ley o avergüence al Gobierno. Es por ello que mi Administración está terminando de hacer una revisión completa de esta práctica", manifestó Obama.

Así pues, explicó que sus planes más inmediatos serán fijar "varios principios" con los que se reforme el privilegio del secreto de Estado, empezando por implantar una "evaluación más rigurosa" con la que quede fijado qué puede o no puede ser protegido bajo el secreto de Estado, de modo que no se pueda hacer uso de este principio "sin seguir primero un proceso formal que incluiría una revisión del Departamento de Justicia y la aprobación personal del fiscal general".

PUBLICACIÓN DE MEMORANDOS SOBRE ABUSOS

El presidente se refirió después a los memorandos que su Gobierno decidió desclasificar y en los que se especificaban los abusos cometidos en los interrogatorios de detenidos por terrorismo durante la Administración Bush tanto en la prisión de la base de Guantánamo como en las cárceles secretas de la CIA y en Irak y Afganistán.

Según Obama, tomó esta decisión no porque esté en desacuerdo con las "duras técnicas de interrogatorio que esos memorandos autorizaban", o porque rechace su "razonamiento legal", sino porque la utilización de estos métodos para interrogar detenidos por terrorismo era "ampliamente conocida", la Administración Bush "había reconocido su existencia" y el nuevo Gobierno ya "había prohibido esas técnicas".

"El argumento de que desclasificando estos memorandos estaremos facilitando información a los terroristas acerca de cómo serán interrogados es infundado, no interrogaremos a los terroristas usando ese enfoque porque ahora está prohibido", añadió.

"Desclasifiqué estos memorandos porque no había una razón poderosa para protegerlos. Y el subsiguiente debate ha ayudado a los americanos a entender mejor cómo estos métodos de interrogatorio fueron autorizados y utilizados", sentenció el mandatario.

NO PUBLICACIÓN DE FOTOGRAFÍAS

Pero a diferencia de los memorandos, Barack Obama insistió hoy en su oposición a la publicación de las fotografías de los abusos a los que militares estadounidenses han sometido a detenidos en Irak y Afganistán. Como en anteriores ocasiones, alegó que las imágenes pondrían en riesgo a las tropas norteamericanas que están en misión en el extranjero.

"Las personas que violaron los valores de comportamiento en estas fotos han sido investigadas y han rendido cuentas. No hay un debate acerca de si lo que aparece en esas fotos está mal y no se ha ocultado nada para absolver a los autores de estos delitos", afirmó.

Sin embargo, Obama explicó que, a su juicio, la publicación de las instantáneas, algunas de las cuales ya han salido a la luz después de que las emitiese una televisión australiana que las había comprado en 2006, podría generar una opinión anti-estadounidense y poner en peligro a los soldados que actualmente se encuentran desplegados en otros países.