Jornada de violencia deja 13 muertos en Colombia

BOGOTÁ (Reuters) - Cinco militares y cinco guerrilleros de las FARC murieron el viernes en combates en una zona selvática del sureste de Colombia, mientras que los rebeldes secuestraron un concejal y asesinaron tres personas en un ataque a un pueblo, informó el Ejército.

Los enfrentamientos, en medio de una ofensiva militar, se produjeron cerca del municipio de La Macarena, en el departamento del Meta, una zona considerada estratégica para la producción y tráfico de cocaína en donde tropas de una unidad élite del Ejército combatieron con una columna de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

"El Comando de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega se permite informar que en desarrollo de combates contra terroristas de la cuadrilla 44 de las FARC, sostenidos en el Parque Natural La Macarena, en el área general de la serranía La Lindoza, fueron asesinados un oficial y cuatro soldados profesionales y heridos seis militares", dijo un comunicado oficial.

El informe castrense precisó que las bajas fatales de la guerrilla fueron cuatro mujeres y un hombre.

Posteriormente, una comando de las FARC incursionó en el municipio de Garzón, en el departamento del Huila, al suroeste del país, y secuestro al concejal José Armando Acuña.

Los guerrilleros, que vestían trajes camuflados y portaban fusiles de asalto por lo que fueron confundidos con efectivos del Ejército por los habitantes de Garzón, asesinaron en su incursión a dos guardias de seguridad y a un policía.

Tropas del Ejército y de la Policía iniciaron una operación por aire y tierra en la zona para tratar de rescatar al concejal.

Las FARC que llegaron a tener unos 17.000 combatientes han sido diezmadas por una ofensiva militar que ordenó el presidente Álvaro Uribe y que las obligó a replegarse a apartadas zonas montañosas y selváticas.

Sin embargo, mantienen presencia en apartadas zonas rurales, la mayoría en regiones estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína, la principal fuente de financiación del grupo rebelde, según el Gobierno.

Los ataques y los combates son frecuentes en Colombia como parte del violento conflicto interno de más de cuatro décadas que cobra miles de vidas al año.

La ofensiva del Gobierno ha incluido aumento del gasto militar, del número de efectivos y el pago de recompensas, principalmente.

El año pasado 373 efectivos de las Fuerzas Armadas murieron en combates y 1.692 resultaron heridos, mientras que se registró la muerte de 1.184 guerrilleros, la mayoría de las FARC, de acuerdo con estadísticas oficiales.