La esposa del sargento Abril destaca el valor de militares que "mueren por nosotros y dan su vida a los demás"

El militar zaragozano falleció hace dos años en el accidente de un vehículo táctico cuando cumplía una misión en Afganistán

ZARAGOZA, 26 (EUROPA PRESS)

Vega García Lafuente, esposa del sargento zaragozano Juan Antonio Abril Sánchez, fallecido cuando cumplía una misión en Afganistán, en un accidente del vehículo táctico que ocupaba, destacó hoy en el segundo aniversario de la muerte de su marido, el valor de los militares que "mueren por nosotros y dan su vida a los demás".

García Lafuente pidió "a los que le conocieron y a los que no" que le mantengan en su memoria "porque nadie muere mientras es recordado". "Era una persona extraordinaria, muy generosa. Adoraba a los niños y a la gente y dedicó toda su vida al ejercito porque era una manera de darse a los demás", aseveró en declaraciones a los medios de comunicación durante un acto de homenaje a su marido.

En este sentido, reconoció que el hecho de que pusieran el nombre de su marido a una calle y que sus compañeros le hayan rendido un homenaje en el segundo aniversario de su fallecimiento le "llena de orgullo porque demuestra que sus compañeros también quieren destacar lo que valía".

Así apuntó que el sargento Abril era "militar de vocación" y pidió que se valore esa dedicación "porque mueren por nosotros y no saben vivir de otra manera". Una dedicación que dijo no entender mientras su marido estaba vivo pero que ahora comprende "después de ver lo que le querían y los actos que han hecho para preservar su memoria".

Coincidiendo con el segundo aniversario de la muerte del sargento zaragozano Juan Antonio García Abril, que murió en un accidente mientras cumplía una misión en Afganistán, militares de la guarnición de Zaragoza le han rendido un homenaje en la calle que lleva su nombre, en el barrio zaragozano de Torrero.

El acto contó con la presencia de medio centenar de personas entre las que se encontraban representantes del Ayuntamiento de Zaragoza, de la Academia General Militar, del Ejército de Tierra y del Regimiento de Infantería América 66, al que pertenecía el fallecido.

Además acudieron la viuda, los suegros, los hermanos y la madre del sargento. Esta última reconoció que es "muy duro seguir adelante tras perder a un hijo de treinta años" por lo que dijo pedir fuerza a Dios para seguir adelante "porque es mucha pena".

Por último, el comandante militar de Zaragoza y Teruel, general Juan Pinto, explicó que con este "sencillo homenaje" los compañeros de este sargento fallecido en un accidente del vehículo táctico que ocupaba cuando realizaba una patrulla en la provincia afgana de Badghis, se han querido sumar a la iniciativa municipal de homenajearle poniendo su nombre a una calle, con un acto de recuerdo y una ofrenda floral.

Además, al coincidir la fecha con el sexto aniversario del accidente del Yak-42 en el que murieron 62 militares, Pinto envió un "recuerdo" para los fallecidos y sus familiares, consideró que "debe respetarse su dolor" y que la decisión de recurrir la sentencia de la Audiencia Nacional sobre la identificación errónea de las víctimas es "una iniciativa personal que debe respetarse".