Molares pide cooperación institucional y de los funcionarios para gestionar la Delegación de la Xunta en Vigo

Rueda insiste en que la creación de cinco delegaciones no se hizo "contra nadie ni para dividir"

VIGO, 5 (EUROPA PRESS)

La delegada de la Xunta en Vigo, Lucía Molares, tomó hoy posesión de su cargo en un acto que se celebró en el edificio administrativo del Gobierno gallego en la ciudad olívica, y en el que pidió la colaboración de instituciones y de funcionarios para gestionar esa nueva responsabilidad.

En el acto, que contó con la presencia de los conselleiros Alfonso Rueda, Agustín Hernández y Javier Guerra, además de otros cargos de diferentes administraciones, Lucía Molares reconoció que su nuevo cargo es una "apuesta por la Administración periférica" y que supone un reto, por lo que pidió la cooperación, entre otros, de los funcionarios autonómicos, a los que calificó como "piezas clave" en el nuevo modelo de Xunta impulsado por el PP.

En ese sentido, Molares rechazó el calificativo de "superdelegada" y admitió que se sentía "más pequeña que nunca" ante sus nuevas responsabilidades. "Sé que puedo hacerlo, pero no sola", afirmó, al tiempo que insistió en su deseo de "ir de la mano" de los alcaldes de los 14 ayuntamientos a los que representará, y anunció que será "incómoda" para el presidente de la Xunta porque reclamará que se atiendan las necesidades de esa área.

La delegada de la Xunta en Vigo también hizo hincapié en la necesidad de apostar por la "austeridad" y por una administración que se caracterice por la "eficacia y eficiencia", al tiempo que se refirió al actual contexto de crisis que, en su opinión, será un "objetivo prioritario" del Gobierno gallego y de los cargos públicos. "Es fundamental el trabajo conjunto", aseveró, y añadió que las prestaciones sociales serán una de sus "tareas fundamentales" para que el área viguesa salga reforzada de la crisis.

INTERVENCIÓN DE RUEDA

Por su parte, el conselleiro de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza, Alfonso Rueda, destacó el nombramiento de Lucía Molares de "acertado" y expresó su convencimiento de que la apuesta de la Xunta por un nuevo modelo de Administración "va a salir bien con la colaboración de todos".

Asimismo, defendió la austeridad del Gobierno en un momento en que "la gente y las empresas lo pasan mal", y en ese contexto inscribió la decisión del nuevo Ejecutivo de pasar de 52 altos cargos en la Administración periférica a cinco delegados.

En todo caso, precisó que será necesario un "esfuerzo de ensamblaje" de representantes políticos y funcionarios, e hizo un llamamiento a la "profesionalidad" de los segundos. Además, apuntó que la reducción de gastos permitirá dedicar ese dinero a servicios fundamentales para la ciudadanía, y que ese cambio de modelo "es un objetivo difícil pero realista".

Alfonso Rueda matizó que la división en cinco delegaciones "no se hizo contra nadie ni para dividir", sino "todo lo contrario", para que cada ciudad y provincia "tenga su protagonismo sin restárselo a nadie". A ese respecto, reclamó la colaboración de Diputaciones, Ayuntamientos y otras instituciones, ya que el nuevo Gobierno gallego apuesta por "acercar la Xunta a los administrados".