UGT-Galicia pide al futuro Gobierno gallego "reactivar y dotar de mayor presupuesto" al salario de inserción laboral

Potenciar los servicios públicos, potenciar el agro y desarrollar el estatuto del empleado público son otras de las reivindicaciones SANTIAGO DE COMPOSTELA, 24 (EUROPA PRESS) El secretario xeral de UGT, José Antonio Gómez, reclamó hoy al futuro Gobierno gallego, que dirigirá el Partido Popular, que "reactive y dote de mayor presupuesto" al salario de inserción puesto que, a corto plazo, unas 35.000 familias gallegas "se quedarán sin prestaciones". Según el último dato del paro en Galicia, existen unas 206.570 personas sin empleo, pero de ellas, José Antonio Gómez constató que en un corto espacio temporal, habrá unas 35.000 familias con "problemas de subsistencia". Por ello, advirtió a la futura Xunta que "es el momento del salario de la inserción" --para otorgar a los desempleados esta prestación, que implicaría el compromiso de formación laboral por parte del beneficiario--. Durante la asamblea de delegados de UGT, celebrada hoy en el Palacio de Congresos de Santiago de Compostela, el secretario xeral del sindicato en Galicia reclamó que el gobierno entrante continúe el "diálogo social" iniciado en esta legislatura y no retroceda a "la época de Fraga". En este sentido, enunció algunas de las peticiones para el futuro Ejecutivo autonómico, entre las que se encuentran la necesidad de "mantener y desarrollar" los compromisos del Pacto pola Competitividade o potenciar los servicios públicos. Entre los objetivos de UGT para el futuro, citó acabar con las desigualdades laborales entre hombres y mujeres o reforzar la seguridad en el empleo, así como avisó de que el sindicato estará "muy vigilante" para que los expedientes de regulación de empleo "no sean para abaratar los gastos de personal". En este punto, recordó que se está tramitando una orden para completar las prestaciones por desempleo, para la que pidió dar "el visto bueno". COMPROMISO CONJUNTO José Antonio Gómez afirmó que UGT tiene "una gran responsabilidad" para "proteger el empleo" y se comprometió a evitar que "Galicia se quede atrás" en el Estado. Sobre este asunto, aseguró que "no se permitirán" recortes de los derechos para abaratar el despido y exigió un compromiso "conjunto" para "un empleo de calidad y una inversión productiva". Del mismo modo, el secretario xeral subrayó que Galicia tiene "una oportunidad para marcar las pautas económicas y recuperar el protagonismo del Estado como generador de riqueza", al tiempo que fijó la necesidad de garantizar "los servicios públicos". José Antonio Gómez aprovechó su intervención para constatar que los recursos públicos "no están llegando a las familias ni a las pymes" y censuró a las entidades financieras, que impulsaron "consumismo" por encima de las posibilidades, por pedir ahora "austeridad" a los ciudadanos, cuando son ellos "los que están pagando" su capitalización. OTRAS INTERVENCIONES Por otro lado, durante la asamblea también intervino el secretario xeral de Unións Agrarias, Roberto García, quien volvió a poner de manifiesto la situación de "dumping" que vive el sector lácteo gallego. "El mercado no lo resuelve todo", aseveró. Además, Roberto Castro exigió la creación de "contratos colectivos" para el sector agrario, con el objetivo de que "figure por escrito un salario digno" para el sector. El secretario xeral de la Federación galega de Servizos Públicos, José Manuel Vázquez, exigió que se "elimine" la Administración paralela, "respetando" los puestos de trabajo de los entes públicos, y se promueva una "gestión que garantice los servicios públicos y el empleo de calidad" en el sector. A este respecto, reclamó que se "desarrolle el estatuto básico del empleado público". Para ello, anunció concentraciones, también impulsadas por CSIF, ante las delegaciones del Gobierno el próximo día 15 de abril. Por su lado, el secretario xeral de la federación gallega del Metal, Manuel García, percibió en el sector naval, desde agosto de 2008, los mismos "síntomas" que presentó el de la construcción y avisó de que los astilleros comienzan a "no tener contratos".