Aguirre dice que Rajoy no puso la mano en el fuego porque "no le gusta esa expresión"

  • Madrid, 17 feb (EFE).- La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, ha afirmado hoy que Mariano Rajoy, no puso "la mano en el fuego" por ella porque "no le gusta esa expresión" pero ha considerado que lo importante es que "en 26 años de política nadie ha puesto en cuestión nuestra honorabilidad".

Güemes considera que la cacería de Garzón y Bermejo fue una escena "propia del franquismo"

Güemes considera que la cacería de Garzón y Bermejo fue una escena "propia del franquismo"

Madrid, 17 feb (EFE).- La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, ha afirmado hoy que Mariano Rajoy, no puso "la mano en el fuego" por ella porque "no le gusta esa expresión" pero ha considerado que lo importante es que "en 26 años de política nadie ha puesto en cuestión nuestra honorabilidad".

El presidente del PP, Mariano Rajoy concedió ayer una entrevista a Antena 3, que fue recogida por Efe, en la que evitó "poner la mano en el fuego" por Aguirre pero aseguró que es "absolutamente honrada" y dejó claro que en las investigaciones ningún dirigente reputado del PP está acusado.

"He hablado con él esta mañana y me ha dicho que no le gusta la expresión, por tanto no le saquen ustedes tres pies al gato", ha pedido la presidenta a los periodistas que habían acudido a la inauguración de un nuevo laboratorio en el hospital del Niño Jesús, a la que ha asistido junto al consejero de Sanidad, Juan José Güemes.

La presidenta ha defendido las declaraciones de Rajoy y ha vuelto a recalcar que considera un "escándalo" que el juez Garzón compartiese un día de caza con el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, a quien ha pedido que dimita.

Aguirre se ha quejado de la "absoluta indefensión" que sufre su partido, por las filtraciones que surgen diariamente sobre el sumario del supuesto caso de corrupción que afecta a su partido que, "casualmente, se producen en medios de comunicación contrarios al PP", ha recalcado.

"No estamos dispuestos a aceptar que se abra una causa general contra un partido honrado, con 700.000 militantes, en el que si hay una manzana podrida o alguien que ha defraudado la confianza que en ellos hemos puesto yo desde luego, y todo el PP, somos los primeros interesados en que esas responsabilidades se depuren", ha subrayado.

No obstante, la presidenta ha pedido que no juzguen a su partido de una manera "inquisitorial e irregular" y ha afirmado que tendrá que responder quien hace las filtraciones a los medios de un sumario que sigue siendo secreto, lo que a su juicio es un "escándalo intolerable".