(Ampl) Rajoy denuncia que el estado de la nación es "recesión, déficit, deuda y un paro de 4 millones"

Le exige una rectificación, como hizo con la política antiterrorista, y critica que sus medidas son aisladas y no un plan global

MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

El presidente del PP, Mariano Rajoy, exigió hoy al jefe del Ejecutivo una "urgente rectificación" de su política económica porque el estado de la nación es "recesión, déficit, deuda y un paro galopante" de cuatro millones de personas. Añadió que es urgente la rectificación, como hizo con la política antiterrorista, destacando que ahora les va mucho mejor.

Además, le aseguró que sus propuestas de esta mañana para hacer frente a la crisis son "medidas aisladas y fragmentarias" y es necesario un plan global.

Rajoy comenzó su intervención en el debate de política general que se celebra en el Congreso incidiendo en la elevada tasa de paro que tiene España, la más alta de la UE. "Hay más de cuatro millones de personas en el paro. Éste es el estado de la nación. Casi todos habían trabajado antes, lo que significa que ha desaparecido su puesto de trabajo", aseveró.

En su repaso de cifras también mencionó la caída del PIB en un tres por ciento; los 500.000 hogares españoles que no disponen de ningún tipo de renta, pensión o subsidio; el déficit público del 8 por ciento; o el elevado déficit exterior. "En suma, recesión, déficit, deuda y un paro galopante. Éste es el estado de la Nación, sin maquillajes y sin aspavientos", recalcó.

A continuación, tiró de hemeroteca para recordar al presidente del Gobierno que hace un año, antes de las elecciones generales, negó que hubiera crisis en un "deliberado y mezquino cálculo electoral" ante el "miedo pavoroso" de los socialistas, dijo, "de que los españoles descubrieran la realidad".

"UNA MENTIRA QUE LE PERSEGUIRÁ SIEMPRE".

Es más, señaló que en aquel momento también "descalificó" y llamó "antipatriotas" a los que le advertían de lo que podía ocurrir. Ahora, prosiguió, persiguen a Zapatero "como fantasmas" sus palabras afirmando que no había crisis. "Fue una gran mentira con amplificador que le perseguirá siempre", abundó.

Después, dijo Rajoy, cuando el Gobierno decidió "poner la mano en la crisis" lo hizo de forma "errática, demagógica y despilfarradora", ya que, a su juicio, tomó medidas "ineficaces" y "muy ruinosas". Y añadió que los resultados obtenidos reflejan el "fracaso rotundo de sus once planes".

En este punto, el presidente del PP exigió a Zapatero una "urgente rectificación" y le emplazó a cambiar "sustancialmente tres cosas". Lo primero, aseguró, decir la verdad sobre lo qué ocurre y por qué ocurre. Lo segundo, "dejar de fantasear sobre las previsiones" y, en tercer lugar, disponer de un plan que "sea coherente con el diagnóstico y con las previsiones".

FALTA DE COMPETITIVIDAD.

El líder de los 'populares' destacó "la falta de competitividad de la economía española, la baja productividad, la burbuja inmobiliaria y la dependencia del ahorro externo". Según apuntó, si no se admiten esos rasgos diferenciales y no se sabe qué hay que "corregir", será "imposible actuar con eficacia".

Tras recomendar al jefe del Ejecutivo un "diagnóstico correcto y unas previsiones adecuadas", le emplazó a hacer una rectificación y a cambiar su política en vez de ir a "contracorriente". "Es de cajón. señoría --enfatizó--. Si lo que usted hace una y otra vez produce más paro, más deudas, más agobio industrial... ¡deje de hacerlo! No tiene usted más remedio que rectificar".

También le pidió que deje de "aferrarse" al Plan E aprobado por el Consejo de Ministros porque el resultado global, afirmó, es "la destrucción de empleo, cierre de empresas y una masa de parados que supera ya la cifra de cuatro millones".

"Es urgente una rectificación y es lo que he venido a decirle hoy aquí, como rectificaron en política antiterrorista y hoy les va mucho mejor, sí, por rectificar", exclamó el líder de los 'populares' provocando un revuelo en la bancada socialista que obligó al presidente del Congreso, José Bono, a pedir silencio a los diputados.

También aseguró que las propuestas que presentó Zapatero esta mañana son medidas "aisladas" y "fragmentarias" cuando es necesario un plan global. En materia de vivienda --el presidente del Gobierno anunció que comprar casa a partir de 2011 no desgravará si se gana más de 24.000 euros--, afirmó que lo que pretende decirle a los españoles es que se compren "una vivienda antes del años 20011 o se quedarán sin deducción fiscal".

Además, lamentó el "limitado alcance" de la rebaja del Impuesto de Sociedades en cinco puntos para las pymes, al tiempo que señaló que el plan para la industria del automóvil "se queda muy corto". Rajoy dijo que le parecen "muy bien" las pizarras electrónicas pero advirtió que "el reto es la calidad de la educación", al tiempo que le reprochó que no haya dicho una sola palabra del Plan Bolonia.

ZAPATERO, "EL LASTRE PRINCIPAL".

El líder del PP esbozó algunas de las medidas que, a su entender, necesita España como una reforma laboral; una reforma del mercado educativo; una reforma del sistema de pensiones; una reforma la administración de justicia; o el fortalecimiento de la unidad de mercado.

En este contexto, ofreció de nuevo al presidente del Gobierno el Plan Anticrisis presentado por el PP con esas reformas pero le acusó de "no querer escuchar a nadie" y no tener "más obsesión de mantener la cabeza fuera del agua" y estar "esperando a que escampe". "Por eso se ha convertido en el lastre principal de la economía española". Y concluyó su intervención inicial pidiéndole que aportara razones al debate y no eludiera su "responsabilidad".