Arturo Valenzuela, un chileno obsesionado con la democracia

  • Washington, 13 may (EFE).- Arturo Valenzuela, elegido por el presidente estadounidense, Barack Obama, para dirigir su política en América Latina, es un chileno obsesionado con la democracia en la región, un bien que ve frágil pero esencial para su futuro económico.

Washington, 13 may (EFE).- Arturo Valenzuela, elegido por el presidente estadounidense, Barack Obama, para dirigir su política en América Latina, es un chileno obsesionado con la democracia en la región, un bien que ve frágil pero esencial para su futuro económico.

Nacido en 1944 e hijo del obispo metodista de Chile, Valenzuela se mudó a Estados Unidos a los 16 años para estudiar y cursó un doctorado en la Universidad de Columbia, en Nueva York.

Versado en las peculiaridades de los sistemas políticos del continente, que ha abordado en nueve libros, también conoce de primera mano los desafíos de gobernar, pues ocupó cargos de alto nivel durante la presidencia de Bill Clinton.

Su nombre había rodado durante meses en Washington como candidato a sustituir a Thomas Shannon como secretario de Estado Adjunto para Latinoamérica, por lo que el anuncio, el martes, de su designación oficial no fue una sorpresa.

Para asumir el puesto deberá ser confirmado por el Senado, donde los demócratas gozan de una cómoda mayoría.

Si no hay obstáculos de última hora, Valenzuela asumirá el cargo con la tarea de hacer realidad la política estadounidense de mayor cooperación y menos confrontación con América Latina perfilada grosso modo por Obama.

En ese sentido, uno de sus desafíos será "responder a las grandes expectativas" creadas en la región en torno a la nueva Administración de Estados Unidos, dijo a Efe Peter Hakim, presidente del Diálogo Interamericano, un centro de estudios.

La ventaja de Valenzuela con respecto a Shannon es que "habrá más oídos receptivos (en el Gobierno) cuando pida un acercamiento mayor hacia América Latina", según Hakim.

En la región el nombramiento ha sido acogido positivamente. El vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, calificó hoy en Washington a Valenzuela como "un hombre de gran experiencia en América Latina y un profesor respetadísimo".

Valenzuela, que actualmente dirige el programa de América Latina en la Universidad de Georgetown, en Washington, achaca gran parte de los problemas de la región a la debilidad de sus sistemas políticos.

En un reciente artículo en el Journal of Democracy afirmó que los latinoamericanos ven al presidente como el mesías que arreglará todos los problemas del país, mientras los partidos están anémicos.

En lugar de creer en el presidente, él pone la fe en unas instituciones fuertes y en el Estado de derecho, que a su juicio crean las condiciones para el crecimiento económico.

En ese contexto, no es una sorpresa que no hable bien del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cuyo mandato ha constituido "un revés significativo de la consolidación democrática", según dijo en un artículo publicado en Finance and Development, una revista del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Respecto a Cuba, se ha manifestado a favor de una apertura en lugar de promover el cambio desde fuera con una política de mano dura, el camino que siguió el ex presidente George W. Bush.

Una ventaja de Valenzuela es su experiencia "en todas las subregiones" del continente, comentó a Efe Cynthia Arnson, directora del departamento de América Latina del Centro Woodrow Wilson.

Fue el encargado en el departamento de Estado de la política con México cuando se cerró el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), lo que le ayudará ahora que el Gobierno de Obama ha vuelto la vista a su vecino del sur, según Arnson.

Posteriormente se incorporó al Consejo de Seguridad Nacional y asesoró a Bill Clinton sobre asuntos latinoamericanos durante su segundo mandato, especialmente sobre Colombia, de acuerdo con Arnson.

En la Casa Blanca tuvo bajo su mando a Shannon, quien hoy dijo que Obama ha hecho "una elección muy buena" al escoger a Valenzuela.

Por ser chileno, ha mantenido también la atención en el Cono Sur, con lo que posee una buena visión de pájaro de toda América Latina.

Pertenece a un sinfín de asociaciones, consejos directivos y editoriales, desde el Consejo Nacional de La Raza y el Consejo de Relaciones Exteriores hasta Human Rights Watch (HRW), y dirige Nueva Mayoría, un centro de estudios bonaerense.

Esos vínculos forman una red de relaciones personales que le allanarán el camino para incentivar en América Latina la democracia con la que él sueña.