Calderón afirma que los países en vías de desarrollo también son responsables de la defensa de planeta

  • Londres, 1 abr (EFE).- Los países en vías de desarrollo deben contribuir también a salvar al planeta de los efectos destructores del cambio climático y no responsabilizar exclusivamente a los países ricos, afirmó hoy en Londres el presidente de México, Felipe Calderón.

Calderón afirma que los países en vías de desarrollo también son responsables de la defensa de planeta

Calderón afirma que los países en vías de desarrollo también son responsables de la defensa de planeta

Londres, 1 abr (EFE).- Los países en vías de desarrollo deben contribuir también a salvar al planeta de los efectos destructores del cambio climático y no responsabilizar exclusivamente a los países ricos, afirmó hoy en Londres el presidente de México, Felipe Calderón.

En una conferencia auspiciada por el British Council, Calderón, cuyo gobierno firmó hoy en Londres un acuerdo sobre desarrollo sostenible y cambio climático con el Reino Unido, se lamentó de que el mundo está excesivamente dedicado a discutir porcentajes de reducción de emisiones de efecto invernadero.

"Estamos perdiendo demasiado tiempo en esas discusiones cuando lo más importante es disponer de los instrumentos adecuados", dijo Calderón.

México apoyará cualesquiera objetivos que se acuerden finalmente, pero "el problema es la falta de políticas públicas y de los instrumentos necesarios" para el que calificó como "el mayor desafío del siglo XXI".

Lo esencial, declaró Calderón, es "crear los incentivos económicos adecuados porque el dinero es la mejor iniciativa".

El presidente mexicano abogó por un "fondo verde" al que puedan recurrir tanto países avanzados como en desarrollo para financiar iniciativas de tipo ecológico, entre las que citó eficacia energética, desarrollo de energías renovables, secuestro de carbono, reforestación.

Todos los países, aunque tal vez con la única excepción de los más pobres, explicó el mandatario mexicano, deberían contribuir a ese fondo de acuerdo con unos criterios que habría que acordar.

Ésos podrían ser, dijo Calderón, la renta per cápita, el Producto Interior Bruto, el total de emisiones que producen o una combinación de las distintas variables.

Los países podrían retirar de ese fondo común dinero con el que financiar iniciativas de reducción de emisiones de CO2, eficiencia energética, desarrollo de la energía solar o eólica y otras, añadió.

"Sin embargo, aquellos países que no hiciesen nada (en defensa del medio ambiente), que actuasen irresponsablemente, perderían el dinero invertido", que iría a financiar programas de los responsables, insistió el presidente mexicano.

Calderón explicó que podrían establecerse distintos criterios, como por ejemplo que los países en vías de desarrollo pudieran sacar del fondo cantidades superiores a sus propias contribuciones al mismo, y los países ricos, menos, pero todo eso podría discutirse.

Puso ejemplos de su propio país para explicar las desastrosas consecuencias del cambio climático, y dijo que las montañas han perdido allí sus "nieves perpetuas, el desierto está avanzando" y "huracanes cada vez más fuertes azotan las costas y castigan a los más pobres".

El presidente mexicano destacó el firme compromiso ecologista de su Gobierno, y se refirió al programa en marcha de reducción de emisiones de gas invernadero, cambiando entre otras cosas hábitos de los consumidores, promoviendo programas de eficacia energética y desarrollo de energías renovables.

Así, se felicitó de haber inaugurado como presidente una granja eólica de 100 megavatios en Oaxaca, dijo que hay varios proyectos en marcha que permitirán producir muy pronto 3.000 megavatios y que su Gobierno promueve al mismo tiempo inversiones en energía solar.

Para 2012, al menos una cuarta parte de la energía que consuma México procederá de fuentes renovables, aseguró Calderón, para quien existe, además, el objetivo de eliminar totalmente las emisiones procedentes del gas natural en toda la industria.

El presidente mexicano se refirió también al programa "Pro Árbol" de su Gobierno, que consiste en pagar a las comunidades rurales, muchas de ellas indígenas, por los servicios medioambientales que proporcionan ayudando a la repoblación forestal y evitando la tala de árboles para su explotación agrícola como en el pasado.

México perdía antes unas 350.000 hectáreas al año de bosque, y ahora, gracias a la reforestación o a las plantaciones comerciales, se están recuperando al ritmo de medio millón de hectáreas anuales, afirmó Calderón en el penúltimo día de su visita de Estado al Reino Unido.