El Gobierno dice que la situación del sistema de salud es "inaceptable" y requiere una reforma

  • Washington, 6 may (EFE).- La situación del sistema de salud de EE.UU., agravada por la crisis económica, es "inaceptable" y está estrujando a la clase media, por lo que el Congreso debe agilizar una reforma, afirmó hoy la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius.

El Gobierno dice que la situación del sistema de salud es "inaceptable" y requiere una reforma

El Gobierno dice que la situación del sistema de salud es "inaceptable" y requiere una reforma

Washington, 6 may (EFE).- La situación del sistema de salud de EE.UU., agravada por la crisis económica, es "inaceptable" y está estrujando a la clase media, por lo que el Congreso debe agilizar una reforma, afirmó hoy la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius.

"Los costos del cuidado de salud están estrujando a las familias, negocios y presupuestos (de los gobiernos estatales)... hoy por hoy están estrujando a las familias de clase media, y estos problemas continuarán conforme empeore el panorama económico", dijo la funcionaria.

Sebelius, que asumió el cargo la semana pasada, hizo esta advertencia en su primera audiencia ante el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes para explicar los principios del plan de reforma de salud que promueve la Casa Blanca.

Según la secretaria de Salud, el creciente costo del cuidado médico ha contribuido al debilitamiento de la economía y, si no se hace algo al respecto, el problema será una "gran amenaza" para la estabilidad económica del país a largo plazo.

La prioridad del presidente Barack Obama, reiteró, es poner en marcha la reforma de salud este mismo año, lo que fue una de sus promesas electorales en 2008.

No obstante, Sebelius insistió en que no se trata de imponer una nacionalización del sistema de salud sino de ampliar y mejorar la cobertura médica, mediante planes privados, para todos los estadounidenses, incluso para quienes tienen enfermedades preexistentes.

Se calcula que en Estados Unidos hay unos 46 millones de personas sin seguro médico y que poco más de 32% de los hispanos carece de un plan de salud.

Parte del problema es que la mayoría de los estadounidenses tiene seguro médico a través de su trabajo y, si pierden su empleo, no pueden pagar de su bolsillo el alto costo de los servicios médicos.

Según el Centro para el Progreso Estadounidense, que apoya la reforma de salud, alrededor de 2,4 millones de trabajadores han perdido el seguro de salud que obtenían de sus patronos desde que comenzó la recesión, a finales de 2007. De ese total, 1,3 millones lo perdieron en los últimos cuatro meses.

Sebelius explicó ante el Comité que la reforma debe incluir elementos como una variedad de opciones en los proveedores médicos, mecanismos para reducir los costos de salud para los negocios y gobiernos estatales, y mejoras en la entrega de servicios.

El Congreso, bajo control demócrata, ya tomó el primer paso hacia la reforma con la aprobación de una ley que amplió un programa de cobertura médica estatal a otros cuatro millones de niños pobres, para llegar a casi once millones.

Y en el plan de estímulo económico aprobado se incluyeron ayudas para hospitales, médicos y demás proveedores de cuidados médicos.

En paralelo, el Departamento de Salud divulgó dos informes que pintan un panorama sombrío sobre los problemas del sistema de salud.

El primero, destaca las desigualdades que persisten en los servicios médicos y que afectan especialmente a las minorías.

Según ese informe, el cuidado que reciben los hispanos, negros, asiáticos, nativoestadounidenses y la gente pobre no ha mejorado o ha empeorado en al menos 60% de las áreas analizadas, en comparación con el que reciben los blancos.

El otro informe, indica que la calidad de los servicios médicos en EE.UU. no es "óptima" y que, en general, los pacientes no reciben 40% del cuidado de salud que necesitan.

Ambas cámaras del Congreso elaboran un plan de reforma de salud integral, con el objetivo de presentar un proyecto de ley antes de agosto próximo.