El primer ministro nepalí dimite acusa al presidente de usurparle el poder

  • Katmandú, 4 may (EFE).- El maoísta Pushpa Kamal Dahal, alias Prachanda, dimitió hoy como primer ministro de Nepal y acusó al presidente del país, Ram Baran Yadav, de usurparle el poder al revertir su orden de destitución del jefe del Ejército.

Katmandú, 4 may (EFE).- El maoísta Pushpa Kamal Dahal, alias Prachanda, dimitió hoy como primer ministro de Nepal y acusó al presidente del país, Ram Baran Yadav, de usurparle el poder al revertir su orden de destitución del jefe del Ejército.

En un mensaje televisado a la nación, Prachanda anunció su decisión de abandonar, que sigue a la pérdida de apoyo de su principal socio de coalición, el Partido Marxista-Leninista.

El líder del Partido Maoísta, que asumió el cargo hace apenas ocho meses y medio, envió después una carta formal de dimisión a Yadav en la que le recriminaba haber actuado de forma "ilegal e inconstitucional", con la intención de "crear un centro de poder paralelo", según una fuente maoísta consultada por Efe.

"La dualidad de poderes que se ha establecido inconstitucionalmente en el país debe acabar a toda costa", dijo Prachanda en su discurso, en el que conminó a los nepalíes a "unirse" contra la orden presidencial que ha mantenido en el puesto al jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Rookmangud Katawal.

Prachanda destituyó el domingo a Katawal, con el que mantenía una pugna por el reclutamiento de soldados en el Ejército, medida que el Tribunal Supremo ordenó paralizar y la misión de la ONU en el país consideró que vulneraba la letra del acuerdo de paz de 2006.

Pero su decisión "unilateral" molestó a los marxistas-leninistas, que ayer mismo abandonaron el Ejecutivo, y llevó al presidente a revertirla, según dijo, a petición de 18 partidos políticos.

Poco antes del mensaje de Prachanda, Yadav reafirmó su decisión en un comunicado, en el que argumentó que le había pedido a Katawal permanecer en el cargo "en vista de la confusión creada (por su destitución) en el Ejército y la opinión pública".

Yadav pidió moderación en esta situación "transitoria y extraordinaria" y censuró a los maoístas por obrar sin contar con el consenso de los otros partidos.

Prachanda, por su parte, acusó a "algunos partidos políticos y centros de poder" de socavar la democracia y el proceso de paz en Nepal escudándose en el presidente.

"Esto suscita preocupación por nuestra joven democracia y por el proceso de paz", advirtió el antiguo líder guerrillero.

Tras una década de lucha armada, Prachanda firmó en noviembre de 2006 un acuerdo de paz con el Gobierno que entonces lideraba Girija Prasad Koirala, del Partido del Congreso Nepalí.

En virtud del acuerdo, Nepal abolió la Monarquía a finales de mayo de 2008 y los maoístas se hicieron con el Gobierno tras los comicios de abril de ese mismo año, aunque necesitaron el apoyo de otros partidos para lograr una mayoría suficiente en la Asamblea.

El proceso de paz tiene pendiente la redacción de una Carta Magna -existe una de carácter provisional- y la difícil integración de unos 19.000 ex guerrilleros maoístas en el Ejército que comanda Katawal.

Los expertos legales no se ponen de acuerdo sobre quién tiene la potestad de expulsar al jefe del Ejército, si el primer ministro o el presidente, cargo éste de carácter ceremonial aunque sea Yadav el jefe del Estado y el comandante supremo de las fuerzas armadas.

Prachanda se quejó hoy de que su Ejecutivo se ha visto incapacitado para trabajar debido a los bloqueos en la Asamblea y las huelgas constantes por "asuntos menores".

Tanto los marxistas-leninistas como el opositor Congreso Nepalí -segunda y tercera fuerzas de la Asamblea- demandaron hoy la formación de un Gobierno de salvación nacional.

Una fuente del Congreso dijo a Efe que su formación no quiere liderar el nuevo Ejecutivo, pero sí apoyaría uno encabezado por los leninistas.

Tras una reunión de su secretariado central, los maoístas dejaron claro que no facilitarán esa salida y anunciaron protestas a partir de mañana (ya las hubo hoy en Katmandú y varias otras ciudades), que se intensificarán tres días después si el presidente no da marcha atrás, según el portavoz del partido, Dina Nath Sharma.

Fiel a su estilo, Prachanda ha optado por trasladar a las calles su pulso con Yadav al tiempo que genera una peligrosa situación de vacío de poder.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó ayer su preocupación por la crisis en Nepal y los "posibles riesgos que representa para el proceso de paz" y conminó a los partidos a resolverla "por medio del diálogo".

La India, a la que algunos en Nepal acusan de propiciar esta crisis, dijo hoy esperar que "un consenso político lo más amplio posible" permita que el país "se concentre" en su transición democrática.