Human Rights Watch pide a EE.UU. que no reactive los tribunales militares

  • Washington, 12 may (EFE).- El grupo Human Rights Watch (HRW) instó hoy al Gobierno de EE.UU. a que no reactive los tribunales militares para enjuiciar a los detenidos en su base naval en Guantánamo (Cuba) porque eso causaría "litigios, demoras y juicios fallidos".

Human Rights Watch pide a EE.UU. que no reactive los tribunales militares

Human Rights Watch pide a EE.UU. que no reactive los tribunales militares

Washington, 12 may (EFE).- El grupo Human Rights Watch (HRW) instó hoy al Gobierno de EE.UU. a que no reactive los tribunales militares para enjuiciar a los detenidos en su base naval en Guantánamo (Cuba) porque eso causaría "litigios, demoras y juicios fallidos".

La organización defensora de los derechos humanos aseguró en un comunicado que los presuntos terroristas detenidos en Guantánamo recibirían un juicio justo y expedito, si los casos fuesen trasladados a los tribunales federales en Estados Unidos.

HRW hizo este llamado después de que fuentes anónimas del Gobierno señalaran recientemente al diario The Washington Post que la Administración de Barack Obama piensa restablecer los tribunales militares, aunque con nuevos reglamentos que otorgarían a los sospechosos de terrorismo mayores protecciones legales.

"La Administración Obama no debe intentar arreglar un sistema que fundamentalmente está fallido. La reanudación de las comisiones militares restaría gran parte del significado del cierre de Guantánamo", dijo Stacy Sullivan, asesora en asuntos antiterroristas de HRW.

Un día después de su investidura, Obama firmó una orden ejecutiva que suspendió los tribunales militares por un plazo de 120 días, mientras su Gobierno revisaba los casos de los detenidos y determina qué hacer con los presos.

La revisión de estos tribunales está encabezada por los departamentos de Estado y de Justicia, aunque también participan otras agencias gubernamentales.

El plazo para la suspensión de los tribunales militares vence el próximo 20 de mayo, y el juez a cargo de estas comisiones ha programado una vista para el 27 de mayo.

Según HRW, aunque los cambios que sopesa la Administración supondrían una mejora sobre los iniciados bajo el Gobierno anterior, "no responderían a las preocupaciones fundamentales sobre la naturaleza injusta de esos tribunales".

"El propósito mismo de los tribunales era permitir juicios que no estuviesen sometidos a las protecciones del debido proceso legal disponibles para los acusados en los tribunales federales o una corte marcial", explicó.

La organización humanitaria enumeró algunos de los problemas que se prensentan en los tribunales militares, como la falta de acceso de la defensa a pruebas clave que pudiesen ayudar o incluso exonerar a sus clientes.

Aun si el Gobierno reformara radicalmente los tribunales militares, "estos no podrían superar el estigma del pasado", dijo HRW.

En cambio, las cortes federales tienen procedimientos que, pese a quienes se oponen a este trato judicial para los detenidos, pueden proteger información de alta sensibilidad para la seguridad nacional y evitar su divulgación, agregó.

Señaló como ejemplo que el sheik Omar Abdel-Rahman, implicado en el atentado contra el World Trade Center en 1993, y Zacarias Moussaoui, en los atentados de 2001, fueron procesados y condenados en tribunales federales.

"El sistema judicial federal de EE.UU. tiene una larga trayectoria de juicios justos en casos difíciles, mientras que los tribunales militares tienen un historial corto y chapucero", observó Sullivan.

Según HRW, desde que se establecieron los tribunales militares hace siete años, las autoridades solo han enjuiciado a tres sospechosos. En los federales, mientras tanto, se han manejado más de 145 casos de terrorismo en el mismo período.

Se calcula que aún permanecen 241 extranjeros en Guantánamo, pero Obama impuso un plazo de un año para el cierre de ese centro de detenciones.

El Gobierno estudia las opciones sobre qué hacer con los prisioneros de Guantánamo, cómo procesarlos o a qué terceros países enviarlos, lo que supone una verdadera encrucijada judicial.

Un portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, reiteró hoy que, como regla general, no enviarán prisioneros a ningún país donde tuvieran "un temor bien fundado de que estos detenidos sufrirían algún tipo de abuso".