Los guatemaltecos, divididos por las acusaciones de asesinato contra Colom

  • Guatemala, 13 may (EFE).- Miles de guatemaltecos salieron hoy a las calles, unos a exigir la renuncia del presidente Álvaro Colom, acusado de ordenar el asesinato de un prestigioso abogado, y otros a mostrarle su apoyo.

Guatemala, 13 may (EFE).- Miles de guatemaltecos salieron hoy a las calles, unos a exigir la renuncia del presidente Álvaro Colom, acusado de ordenar el asesinato de un prestigioso abogado, y otros a mostrarle su apoyo.

Vestidos de negro, y portando pancartas en las que exigían la renuncia de Colom por el homicidio de Rodrigo Rosenberg, unas 4.000 personas, en su mayoría de clases media y alta, se congregaron en la Plaza de la Constitución, de la capital.

"Estoy harto de la corrupción y la violencia que ha generado este Gobierno, tenemos que unirnos y ponerle un hasta aquí", aseguró el abogado Rubén Muñoz, amigo de la familia Rosenberg,.

A menos de diez metros de distancia, y separados por una barrera humana de las autoridades, se agruparon quienes, a pesar de las incriminaciones, respaldan a Colom.

El segundo grupo -unas 5.000 personas, según cálculos de sus organizadores-, llegó en su mayoría desde los barrios empobrecidos que circundan la capital.

Según le dijo a Efe Mayra Hernández, ama de casa de 46 años, el presidente "es el único que se ha acordado de los pobres y por eso es que lo están atacando y le quieren hacer daño".

Estas movilizaciones se dan luego de la divulgación, el lunes pasado, de un vídeo de Rosenberg, quien había sido asesinado a tiros el día anterior.

"Si usted está viendo este vídeo es porque yo, Rodrigo Rosenberg Marzano, fui asesinado por el secretario privado de la Presidencia, Gustavo Alejos, y su socio Gregorio Valdez (empresario vinculado al Gobierno), con la aprobación del señor Álvaro Colom y de (su esposa) Sandra de Colom", dice en la grabación el abogado.

En la cinta, Rosenberg asegura tener pruebas de la participación del presidente y de cercanos colaboradores suyos en el homicidio, el 14 de abril pasado, del empresario Khalil Mussa y su hija Marjorie.

Según Rosenberg, Mussa, quien formaba parte de la junta directiva del Banco de Desarrollo Rural (Banrural), de capital mixto, fue asesinado por negarse a encubrir "los negocios ilegales y millonarios" que se gestan en esa institución.

En entrevista ayer con CNN, Colom dijo tener "el corazón limpio" y que el vídeo es "totalmente falso", mientras que Gustavo Alejos rechazó mediante un aviso pagado publicado hoy en varios diarios del país los señalamientos en su contra, al decir que "ignora" por qué Rosenberg dejó "tan serias acusaciones sin fundamento alguno".

Los principales líderes de la oposición y los dirigentes de las cámaras empresariales fueron los primeros en exigir la renuncia de Colom. Otto Pérez, del Partido Patriota, recomendó que el vicepresidente Rafael Espada, un reconocido médico independiente, lo sustituya temporalmente.

El mandatario, quien ayer aseguró que no renunciará, pidió a la Comisión Internacional contra la Impunidad (CICIG), dirigida por el español Carlos Castresana, encabezar la investigación del caso.

Castresana aceptó, pero, según declaró a la prensa, con la condición de que haya absoluta independencia y de que el Gobierno garantice que no interferirá.

A este anuncio se sumó el de la embajada de EE.UU. en Guatemala, que anunció hoy que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) apoyará las investigaciones.

De otra parte, el canciller guatemalteco, Haroldo Rodas, afirmó que su Gobierno solicitó al Fiscal General realizar "urgentemente" las investigaciones necesarias.

Rodas dijo que hay grupos "violentos" relacionados con el narcotráfico cuyo objetivo "es socavar la legitimidad del Gobierno constitucional" y pidió el apoyo de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde compareció hoy, para "preservar la estabilidad y asegurar la paz social del país".

Ante esta situación, el Consejo de la OEA aprobó hoy una resolución para apoyar al Gobierno de Guatemala y el secretario general de la organización, José Miguel Insulza, destacó el compromiso del Ejecutivo de ese país para "que se sepa la verdad".

La premio Nobel de Paz 1992, la líder indígena Rigoberta Menchú, dijo hoy a Efe que este escándalo político "es una crisis sin precedentes" en la historia política de Guatemala.

Según Menchú, la renuncia de Colom es un tema que "se debe manejar con prudencia", sin embargo, subrayó, las otras personas vinculadas "deben ser separadas de sus cargos de inmediato" y ser sometidos a una investigación judicial.