Netanyahu pide al Papa que censure a Irán por llamar a desaparición de Israel

  • Jerusalén, 14 may (EFE).- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pidió hoy al papa Benedicto XVI en su entrevista en Nazaret que, "como figura moral", censure los llamamientos de Irán a la desaparición del Estado judío.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pidió hoy al papa Benedicto XVI

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pidió hoy al papa Benedicto XVI

Jerusalén, 14 may (EFE).- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pidió hoy al papa Benedicto XVI en su entrevista en Nazaret que, "como figura moral", censure los llamamientos de Irán a la desaparición del Estado judío.

"Le pedí que, como figura moral, haga oír su voz alta, clara y de forma constante contra las declaraciones desde Irán sobre su intención de destruir Israel", dijo Netanyahu a los medios tras el encuentro.

El jefe del Gobierno israelí dejó claro al Pontífice, quien finaliza mañana, viernes, su peregrinaje a Tierra Santa, que no debería ser posible que "a principios de siglo XXI haya un Estado que diga que va a destruir al Estado judío".

Netanyahu agregó que echa en falta "una voz enérgica condenando esto", aunque reconoce que quedó satisfecho con la respuesta papal.

"Me dijo que condena toda forma de antisemitismo y odio contra el Estado de Israel; contra la humanidad en su conjunto, pero en este caso contra Israel", relató.

Por su parte, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, subrayó que ambos líderes analizaron durante la entrevista el proceso de paz en Oriente Medio y el modo de hacerlo "avanzar".

El Pontífice y Netanyahu hablaron a solas durante quince minutos, en el convento de los franciscanos de Nazaret, la ciudad de María, José y Jesús.

Paralelamente, una delegación vaticana, encabezada por el secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, se reunió con otra israelí durante veinte minutos para hablar de temas relacionados con el acuerdo económico y financiero entre la Santa Sede e Israel.

Benedicto XVI recorrió después la Gruta de la Anunciación, el lugar que, según la tradición cristiana, marca el sitio donde el arcángel Gabriel anunció a María que sería la madre de Jesús, y se reunió con los líderes religiosos de Galilea, entre ellos un imán y un rabino, con los que cogidos de la mano invocó la paz.

Por último, en el santuario de la Anunciación, celebró las vísperas con obispos, sacerdotes, movimientos eclesiales y operadores pastorales de Nazaret, momento que aprovechó para exhortar de nuevo a los cristianos a que se queden en Tierra Santa por el bien de la paz y la reconciliación.

Por la mañana, el Papa había oficiado una misa multitudinaria en el Monte del Precipicio, en las afueras de Nazaret, en la que defendió la indisolubilidad del matrimonio y pidió a los gobiernos que apoyen a la familia como "pilar básico de la sociedad" en su misión educadora y para que pueda "vivir y florecer en condiciones de dignidad".

Ante unas 40.000 personas, el Papa exigió que se reconozca y respete la dignidad de la mujer, "así como su carisma y talento".

Nazaret, situada a 120 kilómetros al norte de Jerusalén, es una ciudad israelí con mayoría árabe, en la que los cristianos son el treinta por ciento de la población.

El Pontífice la abandonó a media tarde rumbo a Jerusalén, donde mañana, viernes, pondrá fin a su peregrinaje a Tierra Santa iniciado el pasado día 8 en Jordania.

En su último día de visita a los Santos Lugares, el Papa irá al Santo Sepulcro, mantendrá un encuentro ecuménico en la sede del patriarcado greco-ortodoxo de Jerusalén y se desplazará a la iglesia patriarcal apostólica armenia de San Jaime.

A las 14.00, hora local (11.00 GMT), tiene previsto emprender viaje de regreso a Roma.