Rivera podría ser el presidente del pacto... en el último minuto

  • Un gobierno en el último minuto con Rivera al frente es una opción que ya no se descarta: permitiría a Sánchez estar en el gobierno y liderar el PSOE, y daría grandeza a la salida de Rajoy y aire al PP.

  • El Gobierno sería de dos años para llevar a cabo las reformas necesarias por el país.

¿Rivera presidente?

¿Rivera presidente?

Albert Rivera podría ser presidente en el último minuto para poder hacer realidad una gran coalición en la que todos ganen. Fuentes consultadas por lainformacion.com destacan que esta posibilidad gana enteros porque, aunque no sea de la que se hable hoy, provocaría que todos los implicados ganaran algo.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias,sabe que el pacto entre PSOE y Ciudadanos no suma. Los protagonistas también. De ahí que nadie descarte, si Podemos al final como dice, no se abstiene, que al igual que en Catalunya seamos testigos de un Puigdemont... en el Gobierno central. Sería, según estas fuentes, un gobierno de dos años para llevar a cabo una serie de reformas concretas. ¿Quién quiere este pacto y a quién beneficia?

Los empresarios, mercados, IBEX y Europa serían los primeros que lo aplaudirían. No quieren bajo ningún concepto -y menos tras ver su programa- a Podemos en el Gobierno. El PSOE también ha dejado claro que lo que en él se contempla es irrealizable e incluso una involución democrática. Bien es cierto que hubieran preferido un pacto PP-PSOE desde el principio, pero esto no es factible a día de hoy.

A Pedro Sánchez le haría ceder el sillón, pero podría mantenerle al frente del PSOE... y esperar su momento. Ahora no tiene nada claro ni la presidencia ni la secretaría general de los socialistas. Y batallará hasta el final para ser presidente, por eso, lo del último minuto cobra fuerza.

Elpacto entre elPSOE y Ciudadanospermite aPedro Sánchezacudir a la investidura con un acuerdo -algo más de lo que ha hecho Rajoy- independientemente de lo que haga Podemos, que ahora deberá decidir aparecer como culpable de un no pacto de regeneración o de ser el culpable de que 'a derechapueda volver al poder. Argumentos de peso para que el PSOE y Pedro tomen la iniciativa. Y con ella, Sánchez puede intentar seguir siendo el líder del partido.

Rivera,por su parte, ya es considerado como el hombre de los pactos, es el político más valorado de España y es el que mejor ha rentabilizado las negociaciones de cara a unas indeseadas elecciones.

En la mesa del Congreso y en la formación de un acuerdo que aunque insuficiente es el único que hay, Ciudadanos y su líder han sido decisivos. Un presidente con el rostro de Rivera calmaría a un sector de la población que quiere cambios, renovación, y daría una imagen de sacrificio por el país al PSOE y PP. Y todo con cabeza. Hay un dato que no es baladí, el PSOE ha aceptado para llegar a un acuerdo el 70% de las propuestas de Ciudadanos.

¿Y el PP? Sumido en la corrupción y atacado en todos los frentes, Rajoy puede tener motivos para no querer que Pedro Sánchez sea presidente. Si éste se ha negado a hablar con él desde el minuto uno, Rajoy cree que no se merece su apoyo ni su abstención. ¡He ganado yo! comenta en su entorno. Pero el mismo Rajoy, que mantiene reuniones secretas que hasta su chófer desconoce para intentar solventar la situación, sabe que el PP está solo y que las encuestas no mejoran.

¿Una inmolación de Mariano por el país? Como ya anunció lainformacion.com en el mismo PP hay miembros del Consejo de Ministros que piensan que es lo mejor. Rajoy podría acabar su carrera política como un estadista. Y además dependiendo de la abstención o del apoyo podría entrar en el Gobierno. Mejoraría la imagen así de un partido que ya es conocido por muchos, incluida Aguirre, como el Nasty Party (partido desagradable). Y daría un par de años para una regeneración sin perder una cuota de poder.

Los mentideros de la política, por lo tanto, no paran. El teatro de los pactos no cesa, aunque sean muchos los ciudadanos que vean ya la nueva política, de encuentro diario y ruedas de prensa sin cesar, con algo de hartazgo. Lo que empezó con ilusión provoca ya hastío. Además, ya saben muchos que la incertidumbre cuesta dinero. Es posible que en medio del tedio los políticos logren en el minuto 90 que los españoles no tengan que ir a las urnas para vivir el día de la marmota.