Una oficina del Pentágono advirtió sobre inutilidad de la tortura

  • Washington, 24 abr (EFE).- La oficina del Pentágono que concibió las duras técnicas de interrogatorio de presuntos terroristas advirtió en julio de 2002 que no producirían "información fidedigna", dijo hoy el diario The Washington Post en su página de internet.

Washington, 24 abr (EFE).- La oficina del Pentágono que concibió las duras técnicas de interrogatorio de presuntos terroristas advirtió en julio de 2002 que no producirían "información fidedigna", dijo hoy el diario The Washington Post en su página de internet.

Además, en un documento enviado al representante jurídico del Pentágono esa oficina se refirió a los métodos de dureza extrema contra los interrogados directamente como "tortura", dijo la publicación.

"El resultado no previsto de una política de EE.UU. que establezca la tortura de prisioneros es que podría ser usada por nuestros adversarios para justificar la tortura de estadounidenses capturados", dijo el documento de la Agencia Conjunta de Recuperación de Personal.

Añadió que la necesidad de lograr información de "una fuente poco dispuesta" lo más rápidamente posible para evitar un atentado que pudiera causar muerte "se ha planteado como argumento convincente para el uso de la tortura".

Pero también advirtió de que "el error inherente en esta estrategia es la presunción de que, mediante la tortura, el interrogador pueda extraer información confiable y precisa. La historia y una consideración de la conducta humana parecen refutar esta presunción".

El documento fue incluido en una serie de memorandos que describieron en julio de 2002 técnicas de interrogatorio usadas contra estadounidenses en otros conflictos y sus efectos psicológicos.

El diario indicó que no se sabe si llegó al conocimiento de las más altas autoridades en el Gobierno del presidente George W. Bush.

Sin embargo, añadió, ofrece la prueba más clara conocida hasta ahora de que quienes formularon las duras técnicas de interrogatorio advirtieron sobre sus dudas en cuanto a la efectividad de aplicar "presiones intensas, físicas o psicológicas".

En agosto de 2002 un memorando de la Oficina de Asesoramiento Jurídico del Departamento de Justicia autorizó la aplicación de 10 de las técnicas de interrogatorio recomendadas a Abu Zubaida, un miembro de Al Qaeda capturado en Pakistán en marzo de ese año.

Según fuentes de inteligencia citadas por el diario, pese a esos métodos Abu Zubaida proporcionó escasa información útil acerca de los planes de la organización.

Carl Levin, presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, indicó que el documento fue ignorado deliberadamente o tal vez suprimido.

"Es parte de una política de aplastar la disidencia", indicó el legislador demócrata que también denunció que hubo otras ocasiones en que se impidió u obstaculizó la investigación interna sobre el tratamiento dado a los detenidos.

El debate sobre el uso de la tortura durante el anterior Gobierno de Bush se intensificó esta semana en Estados Unidos y hoy la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) anunció que el mes próximo el Pentágono publicará un número "sustancial" de fotos que muestran los abusos a presos detenidos en cárceles de EE.UU. en Irak y Afganistán.

Según la ACLU, el Gobierno del presidente Barack Obama accedió, en una carta enviada por el Departamento de Justicia, a que un juez federal de Nueva York divulgue las fotografías el 28 de mayo.

La decisión del Gobierno de desclasificar esas imágenes dentro de un mes responde a una querella interpuesta por ACLU en 2004 con base en la Ley de Libertad de Información de EE.UU..

El abogado de ACLU, Amrit Singh, señaló que las fotos "proveerán una prueba visual" de que los abusos a los presos "van mucho más allá de las paredes de Abu Ghraib", cerrada por EE.UU. tras conocerse los malos tratos practicados por soldados estadounidenses contra los detenidos en esa cárcel.

La publicación de las imágenes ayudará además a los estadounidenses a comprender la necesidad de que los altos cargos del Gobierno de Bush "rindan cuentas" ante la Justicia por sus actos, dijo Singh.

ACLU afirmó que la anterior Administración se negó a difundir esas fotografías alegando que generarían indignación en la sociedad y violarían los derechos de los detenidos.