Uribe allana en silencio el camino hacia una polémica segunda reelección

  • Bogotá, 6 may (EFE).- El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, camina con paso firme, pero sumido en un incomprensible silencio, hacia su segunda reelección, un polémico proceso legislativo que está a punto de recibir la luz verde del Senado.

Bogotá, 6 may (EFE).- El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, camina con paso firme, pero sumido en un incomprensible silencio, hacia su segunda reelección, un polémico proceso legislativo que está a punto de recibir la luz verde del Senado.

"Otra pregunta, amigo" o "si no hay más preguntas acabamos" son las reiteradas respuestas de Uribe cuando le piden desde todos los rincones que aclare su intención de optar a un tercer mandato en 2010.

Una duda que se niega a despejar bajo la incomprensión de muchos colombianos, mientras sus acólitos ponen toda la leña en el asador para lograr su segunda reelección mediante un referéndum popular.

"La Constitución de 1991 prohibió la reelección", recordó a Efe el especialista en Derecho Constitucional Jaime Castro, quien asegura que la historia ha demostrado en Colombia que la reelección es "traumática" por la acumulación de poder en una sola persona.

Uribe accedió al poder en 2002 y en 2006 fue reelegido tras una enmienda constitucional apoyada por congresistas tránsfugas que hoy están en la cárcel, como Yidis Medina y Teodolindo Avendaño.

Frente a las elecciones de 2010 se optó por cambiar el procedimiento ya que aquella enmienda sólo permitía una reelección. Entonces se recabaron cinco millones de firmas para la convocatoria de un plebiscito popular.

"En este procedimiento hay muchas irregularidades en el origen de los recursos que financió la recolección de firmas y en el trámite legislativo", advirtió Castro, también ex ministro del Interior, ex senador y ex alcalde de Bogotá por el opositor Partido Liberal.

Y es que mientras la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley que recogía la pregunta del referéndum, los congresistas uribistas lo modificaron en el camino y al Senado llegó diferente.

"Quien haya ejercido la Presidencia de la República por dos periodos constitucionales podrá ser elegido por otro periodo", rezaba el primer texto, en el que se cambió la palabra "ejercido" por "elegido".

Si se mantenía "ejercido" Uribe debía concluir el mandato actual para volver a presentarse y eso no podría ocurrir hasta 2014, pero si se modificaba por "elegido" se abrían las puertas a postular en 2010.

El coordinador de ponentes del Proyecto de Ley y senador del partido oficialista de La U, Armando Benedetti, justificó el cambio por el hecho de que "las personas que recogieron las firmas plantearon mal la pregunta", motivo por el que él mismo solicitó la precisión "para no llamar a engaños ni a malinterpretaciones".

El senador dijo a Efe que "el proceso cumple todos los requisitos legales" y subrayó respecto al referéndum que se trata "de la primera vez que el pueblo tiene la opción de cambiar la Constitución".

Otra polémica gira en torno a las firmas, que fueron transportadas por una empresa de David Murcia Guzmán, creador de la pirámide financiera DMG y encarcelado por estafa.

Además, según la oposición, los fondos para la recogida de esa firmas provinieron de contratistas del Estado.

Según Benedetti, aquellos casos responden a "responsabilidades individuales" de personas que actuaron con "estupidez".

El Senado entra hoy en el debate final de esta controvertida Ley, que después debe ser conciliada con la Cámara de Diputados. Se da por seguro que tendrá el beneplácito de ambas Cámaras, pues están dominadas por el uribismo.

Eso ocurriría este mes de mayo para luego trasladar la iniciativa al Tribunal Constitucional, que daría su visto bueno "entre junio o julio", detalló Castro, quien matizó que esa instancia "actúa en derecho pero sus decisiones son políticas".

Así, el referéndum se convocaría para octubre o noviembre y probablemente obtendría un respaldo mayoritario, teniendo en cuenta que Uribe goza de una popularidad superior al 60 por ciento, una tasa que no ha bajado en sus siete años de Gobierno.

Tanto Castro como Benedetti coinciden en que, a pesar de su silencio, Uribe sí quiere optar a un tercer periodo.

"Todo lo que hace es propio de un candidato, camina, habla, sonríe como un candidato, dice lo que le aconsejan sus asesores", manifestó Castro, para quien su principal error es no ser sincero.

Benedetti coincidió en que el mandatario "quiere repetir" y cree que su silencio "sólo genera incertidumbre a la oposición y a los minicandidatos", como calificó a los aspirantes uribistas a la Presidencia que no se atreven a dar el salto hasta que se defina el líder.

Uno desde la oposición y otro desde el oficialismo, ambos creen que Uribe no tiene rival y que está en condiciones de convertirse en el hombre que más tiempo ejercerá la Presidencia en la reciente historia de Colombia.