Uribe dijo al Papa que hay que ilegalizar el consumo de drogas en el mundo

  • Ciudad del Vaticano, 30 abr (EFE).- El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, expresó hoy al Papa su preocupación por la "permisividad mundial respecto al consumo de drogas" y le dijo que lo que hay que hacer es "ilegalizarlas".

Ciudad del Vaticano, 30 abr (EFE).- El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, expresó hoy al Papa su preocupación por la "permisividad mundial respecto al consumo de drogas" y le dijo que lo que hay que hacer es "ilegalizarlas".

Uribe así lo manifestó tras el encuentro que mantuvo con Benedicto XVI en el Vaticano, a quien informó de las medidas de su Gobierno para luchar contra el terrorismo y los secuestros, la política de seguridad, así como las medidas para combatir la pobreza y en defensa de políticas sociales.

"Conté al Santo Padre que Colombia es dos veces el tamaño de Francia y que más de la mitad de su territorio es selva y que el narcotráfico está destruyéndola para sembrar droga. Le dije que el narcotráfico es el enemigo de la juventud, del medio ambiente, de la democracia y la fuente de financiación del terrorismo", manifestó.

Uribe agregó que expresó al Papa Ratzinger su "preocupación" por la permisividad mundial sobre el consumo de droga.

"El mundo habla mucho de legalizar la droga y yo me pregunto por qué cuando ya está (legalizada). Habría que hablar de lo contrario (de la ilegalización)", aseguró el político, que denunció el abuso de la "dosis personal".

El mandatario subrayó que su Gobierno ha comenzado el proceso para reformar la Constitución para ilegalizar el consumo de droga y que esta decisión es compatible con políticas públicas de prevención y rehabilitación.

Benedicto XVI, según Uribe, siguió sus explicaciones con "mucho interés" y le escuchó "con la bondad del Pastor".

Preguntado sobre si le habló de la propuesta para que la Iglesia medie en el conflicto con las FARC, Uribe quiso precisar que en Colombia "los movimientos armados son criminales, terroristas, financiados por el narcotráfico, mejor dicho, ellos mismos son el narcotráfico" y buscan destruir "una gran democracia como es la nuestra".

Con esa premisa, agregó que su política está basada en valores democráticos que no se oponen a la paz y que ellos siempre han confiado "en los buenos oficios" de la Iglesia.

"La Iglesia siempre ha estado autorizada y siempre ha trabajado. El Gobierno lo agradece, lo reconoce y tiene presente a la Iglesia como primera opción, excelente, para ayudar a resolver este tipo de problema", manifestó, sin precisar más.

Añadió que "confesó" al Papa que su Gobierno tiene la total determinación de derrotar a los criminales, pero sin que ello ponga en peligro las libertades, los valores democráticos y los derechos humanos.

Uribe informó a Benedicto XVI de que su Gobierno ha propuesto a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que si cesan sus actividades criminales durante unos meses, el Ejecutivo está dispuesto a poner en marcha un proceso de diálogo de paz.

En ese proceso, subrayó, el desarme y la desmovilización no serían necesarias para comenzarlo, sino que serían "los puertos de llegada, el final del proceso". Lo importante es el cese de actividades.

Uribe informó también a los arzobispos con los que se reunió (el "ministro de Exteriores, Dominique Mamberti, y el Sustituto de la Secretaria de Estado, Fernando Filoni) de que las FARC nunca pensaron en la paz, "sino en la toma violenta del poder" y que las veces que se sentaron en una mesa de diálogo "nunca lo hicieron para lograr la paz", sino para fortalecerse.

"Ahora el proceso de diálogo exigiría todo lo contrario, que se sienten sin ánimo de trampa y sin ánimo de engañar al Gobierno, que se sienten de buena fe", manifestó.

Sobre la audiencia, que duró media hora, Uribe dijo que Benedicto XVI siente "una gran consideración, amor y admiración" por todo el pueblo colombiano, está preocupado por los secuestros y que su deseo es que el país suramericano "salga adelante y llegue el día en que logre una paz total".

Durante su visita, Uribe oró ante la tumba de Juan Pablo II, Papa con el que se entrevistó en abril de 2004 en el Vaticano. Preguntado sobre qué sentía al haberse entrevistado con dos Pontífices, el mandatario dijo: "A Benedicto XVI he pedido que nos ayude desde la tierra y a Juan Pablo II que lo haga desde el cielo".