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Urtizberea agradece que otro héroe anónimo le ayudara a salvar su vida

  • Irún (Guipúzcoa), 25 may (EFE).- Juan Pablo Urtizberea, el irunés que se enfrentó al presunto asesino de la colombiana Yasmín Zamia Rodríguez y que hoy ha recibido la visita de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha comentado a Efe que otro héroe anónimo le ayudó a salvar su vida cuando recibió dos cuchilladas del agresor.

Irún (Guipúzcoa), 25 may (EFE).- Juan Pablo Urtizberea, el irunés que se enfrentó al presunto asesino de la colombiana Yasmín Zamia Rodríguez y que hoy ha recibido la visita de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha comentado a Efe que otro héroe anónimo le ayudó a salvar su vida cuando recibió dos cuchilladas del agresor.

Transcurridas ya más de dos semanas desde aquella fatídica madrugada del día 9 de mayo, Urtizberea se recupera de los puntos que tiene en el tórax y la espalda por los navajazos que le asestó el ex marido de la mujer colombiana asesinada en Irun (Guipúzcoa), cuando él trató de separarle de su pareja en lo que creía que se trataba de una discusión de tráfico.

Para agradecer su gesto, que ha sido calificado por muchos de heroico, hoy ha recibido la visita de la ministra Bibiana Aído, quien le ha anunciado que se le concederá la Medalla a la Promoción de los Valores en Igualdad, distinción que se suma a otras como la Medalla al Mérito Ciudadano que le otorgará el Ayuntamiento de Irun y al homenaje que prevé hacerle el Parlamento provincial de Guipúzcoa.

Este irunés de 49 años, vinculado toda su vida al barrio de Ventas de Irún, aficionado al fútbol, a las sociedades populares y orgulloso de haber sido nombrado este año banderín de su compañía del Alarde de San Marcial, viajaba en una motocicleta la madrugada del día 9 cuando observó dos vehículos que parecían haber sufrido un accidente y, al acercarse, presenció cómo un hombre apuñalaba a la fallecida, Yasmin Zamia Rodríguez.

Al intentar evitar la agresión, se enfrentó al presunto asesino, quien se volvió contra él y le asestó dos puñaladas, que él pensó que eran "puñetazos", pero cuando el agresor se alejó se dio cuenta de que sangraba y que se le estaban "saliendo las tripas".

En ese momento llegó un viandante que le ayudó y que, según ha reconocido hoy, si no hubiera estado allí quizás ahora no podría contarlo.

"Esa persona también me echó una mano a mi e hizo lo mismo que yo. Estuvo intentando que yo mantuviera las constantes vitales para que no me hundiera", ha explicado.

"Qué te pasa, te duele algo?", dice que le preguntó este hombre al acercarse, y él le contestó que le habían "rajado" y le enseñó cómo se le salían las vísceras, por lo que él le animó diciéndole: "Venga, háblame, no te vayas, tu tranquilo", hasta que fue conducido en ambulancia al Hospital del Bidasoa donde le salvaron la vida.

"Si lo mío es heroicidad, lo suyo también", ha recalcado Urtizberea, quien quiere ir a saludar y a agradecer su gesto a este hombre que desea permanecer en el anonimato.

Juan Pablo Urtizberea cree que el "traje" de héroe que le han puesto es "muy grande" para él y sigue sorprendido por las muestras de afecto que le llegan y mucho más por la visita de la ministra.

Su valentía ha creado entre él y Angie, la hija de Yasmín, una relación "muy especial, dadas las circunstancias" de esta chica de 19 años, que ha perdido a su madre, que "es de otro país" y a quien ha ofrecido su casa y toda la ayuda que necesite.

Respecto al agresor, quien se encuentra en prisión, dice no sentir "nada", aunque lo que desea es que se quede "mucho tiempo en la cárcel para que piense lo que ha hecho porque ha segado una vida y casi otra", al tiempo que ha repudiado el creciente número de asesinatos y agresiones por violencia machista.

Ha recordado otros casos de hombres valientes, como Jesús Neira, de quien ha dicho que "ése sí es un verdadero héroe que se enfrentó al agresor de día y cuando había más personas que no actuaron", al tiempo que ha apelado a la "humanidad de la gente" para que "no deje pasar" estas situaciones como si les fueran ajenas y actúen para poner fin a esta lacra.