Zapatero, un ministro de Deportes al que le gustan las alubias de La Bañeza

  • La Bañeza (León), 30 may (EFE).- Hoy el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha hecho gala de su nuevo cargo de "ministro de Deportes", se ha dado un baño de multitudes en La Bañeza (León) y ha confesado que las alubias de esta localidad son las que más le gustan del mundo.

Zapatero, un ministro de Deportes al que le gustan las alubias de La Bañeza

Zapatero, un ministro de Deportes al que le gustan las alubias de La Bañeza

La Bañeza (León), 30 may (EFE).- Hoy el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha hecho gala de su nuevo cargo de "ministro de Deportes", se ha dado un baño de multitudes en La Bañeza (León) y ha confesado que las alubias de esta localidad son las que más le gustan del mundo.

Ha querido Zapatero aprovechar la mañana del sábado para realizar una visita institucional a La Bañeza y a Astorga, donde ha recibido el calor de sus vecinos, en sintonía con las altas temperaturas, poco habituales en esta época, que registraban los termómetros.

Pese al calor, al presidente se le ha visto muy agusto con sus paisanos y muy emocionado. Hacia mucho que no visitaba estas localidades, donde, según ha confesado, tiene muchos amigos, como "es visible".

Un comentario que Zapatero ha hecho mientras saludaba a los centenares de vecinos que en La Bañeza flanqueaban el recorrido entre el Ayuntamiento y el teatro municipal "Pérez Alonso", que el presidente ha visitado.

"Guapo", "parece más joven" o "que se cuide, que está muy delgado", ha oído Zapatero de boca de los vecinos de La Bañeza mientras recorría los escasos 300 metros hasta el teatro municipal "Pérez Alonso", que ha tardado casi media hora en completar entre besos y apretones de manos.

Precisamente, en ese teatro, ahora en obras que sufraga con tres millones de euros el Gobierno central, Zapatero ofreció cuando era más joven muchos mítines, ha recordado emocionado en el consistorio y ante la corporación municipal en pleno.

Y es que hoy el presidente necesitaba cariño. Y lo ha tenido poco después de que dijera que "no hay nada más agradable que volver al sitio que más quieres y donde sabes que te quieren".

Zapatero siempre ha tenido el apoyo de La Bañeza, que conoce "casi calle a calle", según ha dicho, y se ha sentido "orgulloso" de reconocer las caras de muchos "amigos".

El alcalde, el socialista José Miguel Palazuelo, le ha regalado una cesta de productos gastronómicos de la ciudad, entre ellos los "imperiales" -dulces que, según Zapatero, son "una auténtica obra de arte"- y alubias, las "mejores que ha probado en su vida", las mejores "del mundo".

Se le notaba en la cara que la visita de hoy no era rutinaria, sino "emotiva", porque, además, le permitía renovar su compromiso con este municipio.

Ha sido en ese momento cuando ha aludido a su condición de ministro de Deportes y se ha comprometido a apoyar el proyecto de construcción de un circuito de velocidad.

Para colmo, el alcalde, seguramente conocedor de sus gustos, le ha regalado un libro de fotografías del río Órbigo -donde Zapatero pescaba-, que, además, incluye poemas de sus autores favoritos, Antonio Colinas, escritor de gran "sensibilidad y humildad", según su seguidor.

Seguidor también del Barça, Zapatero ha recibido felicitaciones por el éxito deportivo de su equipo en Roma tras proclamarse campeón de la Champion Leage.

Después de visitar las obras del teatro, el presidente del Gobierno se ha trasladado a Astorga, donde el recibimiento también ha sido caluroso, aunque no tanto.

En el salón de plenos no han faltado los representantes de las dos instituciones más emblemáticas de la ciudad: el Ejército y el clero. Gracias a la mediación del presidente, la primera de ellas, representada en la ciudad por un regimiento de Artillería, permanecerá e, incluso, incrementará sus efectivos pese a que se llegó a hablar de su desaparición.

Desde los años 20 ningún presidente de Gobierno había visitado el salón de plenos de Astorga, tal y como ha recordado su alcalde, el socialista Juan José Alonso Perandones, muy agradecido de paso por el mantenimiento del Ejército en la ciudad y por las obras que en ella se llevan a cabo a cargo del famoso fondo de los 8.000 millones.

No ha pasado tanto tiempo desde que Zapatero comiera en Astorga en el restaurante "La peseta", cuyos propietarios, estratégicamente situados al lado del Museo Romano que ha visitado el jefe del Gobierno, le han invitado a volver. Él les ha prometido que lo hará.