El ex presidente Bush acaparó toda la atención en la jornada inaugural

  • Arlington (Texas, EEUU), 6 abr (EFE).- Mientras el presidente Barack Obama sigue con su primera gira por Europa, el ex mandatario estadounidense George W.Bush volvió a la vida pública, pero esta vez para ser el centro de atención en la jornada inaugural de una nueva temporada en el béisbol profesional de las Grandes Ligas.

El ex presidente Bush acaparó toda la atención en la jornada inaugural

El ex presidente Bush acaparó toda la atención en la jornada inaugural

Arlington (Texas, EEUU), 6 abr (EFE).- Mientras el presidente Barack Obama sigue con su primera gira por Europa, el ex mandatario estadounidense George W.Bush volvió a la vida pública, pero esta vez para ser el centro de atención en la jornada inaugural de una nueva temporada en el béisbol profesional de las Grandes Ligas.

Al grito de "Play Ball", se inició hoy, lunes, a través de todo el país la competición del deporte pasatiempo nacional, que no finalizará hasta finales de octubre con la disputa de la Serie Mundial.

El béisbol profesional tuvo su centro de atención en el ex presidente Bush, que hizo su primera aparición en público desde que viajó de Washington, el pasado enero, tras dejar la Casa Blanca para residir en Dallas.

De nuevo, con un gran estilo, Bush hizo el primer lanzamiento del partido que luego iban a ganar los Vigilantes de Texas, del que fue dueño, por 9-1 a los Indios de Cleveland.

A pesar del frío y el viento, 49.916 fanáticos llegaron al Rangers Ballpark, en Arlington, a las afuera de Dallas, para ver el partido y también al ex presidente estadounidense, que tiene una sólida base de apoyo en todo el estado de Texas, lo mismo que su padre George Bush.

Nada más que el anunciador del equipo de los Vigilantes le dio la bienvenida al "43 presidente de Estados Unidos", los fanáticos lo recibieron puestos de pie con una gran ovación.

Bush, que fue copropietario del equipo desde 1989 hasta 1994 cuando salió elegido gobernador de Texas, respondió a la ovación con saludos de mano y una gran sonrisa mientras se dirigía al montículo del estadio, acompañado por la leyenda del béisbol, en ex lanzador Nolan Ryan, ahora presidente de los Vigilantes.

Bush, que vestía una cazadora roja del equipo para protegerse del frío, lanzó la pelota sin mayor esfuerzo al jardinero Josh Hamilton, recuperado de la adicción a la droga, quien la controlo para luego darle la mano al ex presidente y ofrecerle un bolígrafo con el que se la firmo.

"Le dijo a Hamilton que no tenía porque esforzarse en abrir el guante porque no iba a ir fuerte mi lanzamiento y podía controlar la pelota con la mano", bromeó Bush, mientras se pasó la mayoría del resto del partido en la cabina de la televisión y con los periodistas de radio y medios escritos.

Bush también terminó de ver el partido en el palco privado del dueño de los Vigilantes, Tom Hicks, pero antes fue a visitar a los periodistas en la zona de prensa.

"¿Trabaja alguien aquí?, preguntó Bush al entrar a la sala de prensa", para luego irse con los comentaristas de radio durante el segundo episodio y todo el tercero con los de televisión.

Los Vigilantes jugaron su mejor ataque en el segundo episodio al anotar cuatro carreras, lo que permitió que los comentaristas tuviesen más tiempo de conversar con el ex presidente Bush, quien contó anécdotas de los primeros lanzamientos que le había tocado hacer durante su estancia de ocho años en la Casa Blanca.

Bush dijo que la más difícil y emotiva fue la que realizó durante el primer juego de la Serie Mundial con los Yanquis de Nueva York después que ocurriese el ataque a las Torres Gemelas.

"Ha sido el momento de mayor nerviosismo de toda mi carrera como presidente", destacó Bush. "Mi adrenalina corría a través de mis venas".

Bush dijo que sintió la pelota en sus manos como si hubiese recibido un golpe duro, algo que no le había sucedido nunca, y cuando camino hacia el montículo del ya desaparecido Yankee Stadium, su brazo también le pesaba como si cargase miles de libras.

La foto de ese lanzamiento estuvo colocado en el vestuario de los Vigilantes durante varios años.

Bush, que volvió al estadio que él y los dueños anteriores hicieron posible la construcción, se convirtió en el tercer presidente que hizo el primer lanzamiento en la historia de los Vigilantes.

El primero fue Gerald Ford, en 1976, y el segundo su padre, George H.W.Bush, en 1991 y en el 2000.

Todas las actividades previas al partido tuvieron una escenografía patriótica con el lanzamiento al cielo de 7.500 globos de color rojo, blanco y azul, mientras que componentes de la Cuarta División de Infantería del Ejercito estadounidense, con sede en Fort Hood, fueron los encargados de tocar el himno nacional.

Otros miembros de la misma división despegaron una gran bandera de Estados Unidos en el centro del campo, mientras que el sonido del himno desapareció por unos segundos con el ruido que hicieron dos bombarderos B-1 que pasaron cerca mientras se dirigían a la base de la Fuerza Área de Abilene, cerca a Arlington.

El gobernador de Texas, Rick Perry, y el general Jeffrey Hammond, ex comandante jefe de las tropas en Bagdad, también estuvieron presentes durante la ceremonia y primer lanzamiento de Bush.