RSF celebra que Saberi abandone la huelga de hambre y pide que la apelación "no sea una parodia de justicia"

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

La organización no gubernamental Reporteros sin Fronteras (RSF) celebró hoy la decisión de la periodista iranoamericana Roxana Saberi de poner fin a la huelga de hambre que seguía desde hacía dos semanas en protesta por la condena a ocho años que la impuso un tribunal iraní por supuesto espionaje para Estados Unidos. Asimismo, pidió que en el proceso de apelación se dicte "una sentencia justa y ecuánime" para la periodista y "que no sea una parodia de justicia".

El pasado lunes, en el transcurso de una visita de sus padres a la cárcel de Evine, Roxana Saberi empezó a alimentarse, tomando un poco de yogur. En la noche de ayer confirmó por teléfono a sus padres que había decidido dar por finalizada la huelga de hambre y expresó su reconocimiento al movimiento internacional de solidaridad creado en torno a ella.

Ayer, y de acuerdo con la ley iraní, los abogados de la periodista presentaron una solicitud de libertad con fianza ante el juez de la sala veintiocho del Tribunal de la Revolución de Teherán. "Las autoridades iraníes deben respetar los derechos de Roxana Saberi y acceder a la demanda de sus abogados, poniéndola en libertad con fianza antes de que se celebre el juicio", ha declarado Reporteros sin Fronteras.

El portavoz del poder judicial iraní, Alireza Jamshidi, anunció también ayer que el juicio de apelación va a celebrarse a puerta cerrada, "a lo largo de la próxima semana", y con la presencia de un representante de la fiscalía y otros del Ministerio de Inteligencia y de la asociación de abogados.

"Se trata de una parodia de justicia. A la apelación tienen que asistir personalidades independientes del poder. Pedimos que pueda estar presente Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz y presidenta del Círculo de Defensores de los Derechos Humanos", declaró Reporteros sin Fronteras.

Roxana Saberi, nacida en Estados Unidos y que ha vivido en Irán los últimos seis años trabajando como periodista, fue condenada a ocho años de cárcel por "espiar" para Washington en un juicio a puerta cerrada. La periodista tiene doble nacionalidad estadounidense e iraní y fue detenida el pasado mes de enero por trabajar en Irán después de que expirasen sus acreditaciones de prensa. Su padre ha denunciado que Roxana declaró bajó coacción durante la reclusión preventiva y que esas "confesiones" podrían haber sido utilizadas como prueba en su juicio.