Calderón afirma que desafío en México es poner "punto final" a la violencia y la inseguridad

  • México, 24 feb (EFE).- El presidente de México, Felipe Calderón, afirmó hoy que uno de los mayores desafíos de su país es "poner punto final" a la inseguridad y la violencia actuales, que en lo que va de año se han cobrado más de 1.050 vidas.

Calderón afirma que desafío en México es poner "punto final" a la violencia y la inseguridad

Calderón afirma que desafío en México es poner "punto final" a la violencia y la inseguridad

México, 24 feb (EFE).- El presidente de México, Felipe Calderón, afirmó hoy que uno de los mayores desafíos de su país es "poner punto final" a la inseguridad y la violencia actuales, que en lo que va de año se han cobrado más de 1.050 vidas.

En la ceremonia con motivo del Día de la Bandera, celebrada en la capital del país, el mandatario dijo que la situación que se vive hoy es resultado "de un largo tiempo de impunidad e incluso de complicidad" heredado del pasado.

"En este desafío la República y su Gobierno han tomado la determinación de poner punto final a esas acciones criminales, hacerles frente y fortalecer la autoridad del Estado, particularmente en aquellas entidades (estados) más asoladas por la acción de la criminalidad", apuntó.

También se refirió a la crisis que acecha al país, cuya economía en 2008 sólo creció un 1,3 por ciento y en el cuarto trimestre de ese año se contrajo un 1,6 por ciento, lo que colocó a México a un paso de la recesión.

Según Calderón, México afronta, como otros países, una situación "sin precedentes en la historia moderna" que amenaza la prosperidad y el nivel de vida de sus habitantes.

Ante este reto, el presidente mexicano pidió a los ciudadanos que se mantengan "unidos" y conserven su "capacidad de acuerdo, entendimiento y cooperación".

El combate al crimen organizado es una de las prioridades políticas de Calderón desde que asumió el poder el 1 de diciembre de 2006, lo que lo ha llevado a sacar a unos 45.000 soldados de los cuarteles a distintos estados del país para realizar labores de seguridad pública y tratar de recuperar el control de esas zonas.

En 2008 el crimen organizado se cobró la vida de 5.600 personas y en el año anterior de 2.700, de acuerdos a fuentes periodísticas.