El Gobierno refuerza la seguridad para evitar incidentes violentos en Bangkok

  • Bangkok, 7 abr (EFE).- El Gobierno de Tailandia ha reforzado la seguridad en Bangkok para evitar que brote la violencia durante la manifestación antigubernamental convocada para mañana, y trasladó la reunión del Gabinete de hoy a la localidad costera de Pattaya, a unos 160 kilómetros al sur de la capital.

El Gobierno refuerza la seguridad para evitar incidentes violentos en Bangkok

El Gobierno refuerza la seguridad para evitar incidentes violentos en Bangkok

Bangkok, 7 abr (EFE).- El Gobierno de Tailandia ha reforzado la seguridad en Bangkok para evitar que brote la violencia durante la manifestación antigubernamental convocada para mañana, y trasladó la reunión del Gabinete de hoy a la localidad costera de Pattaya, a unos 160 kilómetros al sur de la capital.

"No podemos tolerar una guerra civil o una revuelta popular. El Ejecutivo no puede quedarse sin hacer nada si la situación desemboca en disturbios", afirmó el primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, anoche en un mensaje a la nación.

El gobernante aseguró que las fuerzas de seguridad no tienen órdenes de enfrentarse a los manifestantes pero no vacilarán en intervenir si es necesario para mantener el orden.

La sede del Gobierno en Bangkok lleva dos semanas rodeada por los seguidores del Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura para forzar la dimisión de Vejjajiva y la celebración de elecciones.

El Frente es una plataforma fundada por los aliados del depuesto primer ministro Thaksin Shinawatra, en el exilio desde agosto de 2008, para promocionar su regreso al poder.

Los manifestantes antigubernamentales, conocidos como los "camisetas rojas", han convocado a sus seguidores de todo el país en la sede del Gobierno mañana y luego marcharán hasta la residencia del presidente del consejo privado del Rey, Prem Tinsulanonda, a quien acusan de planear la asonada que derribó a Shinawatra en 2006.

El general retirado Tinsulanonda, que fue primer ministro de Tailandia desde 1980 hasta 1988, ha negado las acusaciones de conspiración golpista y acusó a Shinawatra de intentar crear caos y divisiones en la sociedad tailandesa.

Shinawatra, condenado el pasado octubre "in absentia" a dos años de prisión por un delito de corrupción, ha advertido de que la manifestación de mañana puede acabar en una "guerra civil" o "una revolución popular" si el Ejecutivo no dimite.

Tailandia atraviesa una profunda crisis producto de las divisiones entre los seguidores y detractores de Shinawatra.

Debido a esta pugna, Tailandia tuvo tres primeros ministros el año pasado, todos ellos del bando de Shinawatra, y sus detractores ocuparon durante casi cuatro meses la sede gubernamental y durante una semana los dos principales aeropuertos de Bangkok, dejando a unos 350.000 personas en tierra sin vuelo.

La decisión del Tribunal Constitucional de disolver por fraude electoral la formación de los aliados de Shinawatra, el 2 de diciembre de 2008, permitió al Partido Demócrata, entonces en la oposición, formar la actual alianza de gobierno.