Bruselas quiere repartir por toda la UE a los refugiados que llegan a Malta y Chipre

Propone reforzar el papel de ACNUR en los países del norte de África para tramitar allí solicitudes de asilo y reinstalar a algunos beneficiarios en la UE

BRUSELAS, 27 (EUROPA PRESS)

La Comisión Europea quiere repartir por toda la UE a los refugiados que llegan a Malta y Chipre para que estos dos países, que soportan fuertes presiones en sus sistemas de asilo, no se vean sobrecargados. El Ejecutivo comunitario propone además reforzar la capacidad de protección internacional de los países del norte de África, en colaboración con la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), para que se tramiten allí peticiones de asilo y que la UE pueda reinstalar en su territorio a algunos beneficiarios.

Estas propuestas se recogen en una carta remitida por el vicepresidente de la Comisión y responsable de Justicia, Libertad y Seguridad, Jacques Barrot, a los ministros del Interior de los Veintisiete para ser discutidas en la reunión que se celebrará el próximo 4 de junio en Luxemburgo.

Se trata de dar respuesta al incremento de la presión migratoria en el área del Mediterráneo, que está afectando sobre todo a Italia, Malta, Grecia y Chipre y que ya ha provocado diversos enfrentamientos entre italianos y malteses. Además, el Gobierno de Roma ha devuelto a Libia varias embarcaciones de inmigrantes irregulares, lo que ha provocado las críticas de ACNUR por no respetar el derecho a la protección internacional.

Para hacer frente a este tipo de situaciones, el Ejecutivo comunitario propone en primer lugar reforzar, en colaboración con ACNUR, la capacidad de acogida y de prestación de protección internacional de los países del norte de África para que los demandantes de asilo puedan presentar allí su petición. Bruselas quiere que los beneficiarios sean no sólo los inmigrantes que utilizan estos países como tránsito para llegar a la UE sino también los que sean devueltos tras un rescate en alta mar, como ha hecho Italia.

En una etapa posterior, la UE ofrecería a algunos de estos refugiados, sobre todo a los más vulnerables, instalarse en algún Estado miembro, algo que ya hacen individualmente países como Suecia, Reino Unido y Países Bajos. Se trata de seguir el ejemplo de la oferta que la UE hizo el año pasado para acoger a refugiados iraquíes desplazados en Siria y Jordania.

La segunda propuesta del Ejecutivo comunitario consiste en poner en marcha un programa piloto para repartir entre los países de la UE que así lo acepten a parte de los inmigrantes que llegan a Malta y a Chipre y que obtienen allí protección internacional. Ambos países se quejan de que hasta ahora la solidaridad de la UE para afrontar este problema se limita a ayuda económica a través del fondo europeo para los refugiados y reclaman ayuda para reinstalar a los refugiados.

Bruselas admite que se trata de una cuestión "muy difícil" porque los Estados miembros son reticentes y resalta que en ningún caso se obligará a participar a un país que no lo desee. Si el proyecto piloto tiene éxito, el Ejecutivo comunitario buscaría ampliarlo.

Finalmente, la Comisión quiere además reforzar la cooperación con países terceros, y especialmente con Libia, siguiendo el ejemplo de lo que ya se ha hecho con Marruecos. También Túnez y Egipto han expresado su voluntad de colaborar con la UE.