Trabajadores de Prevent se concentran ante sede de la Xunta en Vigo para protestar por el retraso de sus indemnizaciones

VIGO, 13 (EUROPA PRESS) Trabajadores de Prevent, firma dedicada a la realización de fundas de asientos para automóviles, se concentraron hoy ante la sede de la Xunta en Vigo para protestar por el retraso en el pago de sus indemnizaciones, después de que el pasado día 31 de enero terminase la mayoría de la actividad en la planta, ubicada en el municipio pontevedrés de Mos. Según explicó hoy, en declaraciones a los medios, la secretaria del comité de empresa, Leila Piñeiro, el acuerdo alcanzado por la empresa consistía en una indemnización de 47 días por año trabajado. Además, se fijó como fecha para que los trabajadores recibieran sus respectivas cantidades el 10 de febrero, por lo que han pasado tres días y todavía no han cobrado. Piñeiro explicó que los responsables de la liquidación les dijeron que es la central de Prevent, en Alemania, la que tiene que aportar el dinero para hacer frente a los pagos, y que "tampoco saben cuándo" se les va a poder hacer el abono. En todo caso, la representante de los trabajadores afirmó que los encargados de esta tramitación auguraron que el pago podría producirse la próxima semana. Por otra parte, explicó que la concentración de hoy --a la que acudieron provistas con una pancarta donde se podía leer 'Prevent ladróns, Citroën e Faurecia cómplices'-- también tuvo el objetivo de reunirse con el delegado de Traballo en la provincia de Pontevedra, Pedro Borrajo, para pedir a la Administración que "presione" a la empresa, ya que, según denunció, "lleva tres meses haciendo lo que le da la gana y sigue incumpliendo lo firmado", haciendo que la situación sea "insostenible". Tras el cierre de Prevent, que se deslocaliza a Bosnia, "160 personas quedan en la calle", lamentó Piñeiro, quien recordó que el pasado año a plantilla llegó a estar formada por 250 efectivos, el 90 por ciento mujeres. Así, explicó que el pasado 31 de enero terminó la actividad mayoritaria, aunque hasta hoy permaneció una treintena de operarios para concluir un pedido. A partir de ahora, unas 10 personas quedarán para recoger los diversos efectos de la planta y el 28 de febrero se procederá al "cierre definitivo".