El G8 pide que se tenga en cuenta la "dimensión humana" al combatir la crisis

  • Roma, 30 mar (EFE).- Los países ricos del G8 pidieron hoy que se tenga en cuenta "la dimensión humana de la crisis" porque es importante "para la estabilidad económica, social y política", durante la cumbre sobre el mercado de trabajo que celebraron hoy en Roma.

El G8 pide que se tenga en cuenta la "dimensión humana" al combatir la crisis

El G8 pide que se tenga en cuenta la "dimensión humana" al combatir la crisis

Roma, 30 mar (EFE).- Los países ricos del G8 pidieron hoy que se tenga en cuenta "la dimensión humana de la crisis" porque es importante "para la estabilidad económica, social y política", durante la cumbre sobre el mercado de trabajo que celebraron hoy en Roma.

Por eso pidieron al G20, que incluye a países en desarrollo como China y la India, que tenga en cuenta el mercado de trabajo en el diseño de sus medidas contra la crisis.

Los ministros de trabajo de EEUU, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Canadá, Rusia e Italia, que preside este año el G8, se reunieron para tratar el impacto de la crisis económica en el empleo bajo el lema "La gente primero".

Y en el comunicado de conclusiones finales de la cumbre, publicado antes de que se unieran seis países en vía de desarrollo a la reunión, pidieron a las organizaciones internacionales implicadas en sacar al mundo de la crisis (Fondo Monetario Internacional (FMI), a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)) que tengan en consideración "el impacto social" de su actividad de consulta y colaboración con los gobiernos.

Los países ricos también solicitan al G20, el club que los incluye a ellos pero también a grandes economías en desarrollo como China y la India, que "reconozca el trabajo realizado por éstas y otras organizaciones competentes".

Precisamente China y la India, junto con México, Brasil, Egipto, y Suráfrica, se unieron desde la tarde de hoy a la cumbre de trabajo y asuntos sociales, que comenzó ayer y finalizará mañana en Roma.

El ministro de Trabajo italiano, Maurizio Sacconi, encargado de la presidencia de la reunión, resumió el mensaje de la misma: "La propuesta central que parte de esta cumbre y que llevaremos al G20 es la de considerar estrechamente ligadas la sostenibilidad social y la estabilidad financiera".

El comisario europeo para Asuntos Sociales, el checo Vladimir Spidla, afirmó que la prioridad debe ser "mantener a la gente en su trabajo siempre que se pueda" y "mejorar sus capacidades para que puedan encontrar nuevos trabajos".

Los países ricos apuntaron en el comunicado de conclusiones una serie de políticas para afrontar el escenario de crecimiento global del paro que describió la OCDE.

Según los datos de esta organización, la tasa de paro de los países del G8 ha alcanzado el 6,9 por ciento en enero de 2009, después de que en los doce meses precedentes 7,2 millones de personas perdieran el empleo en los países miembros de la OCDE.

Las previsiones de este organismo indican que la tasa de paro de los países miembros alcanzará el 10 por ciento en 2010, lo que implica que serán 25 millones de personas las que habrán perdido su trabajo desde 2007 hasta esa fecha.

En cuanto al mercado de trabajo internacional se prevé que antes de que termine este año 40 millones de personas perderán su medio de vida.

Por eso, el G8 recomendó en sus conclusiones incidir en la formación, que significa "una inversión en el capital humano", que representa "un instrumento fundamental para aumentar la productividad".

Para que las medidas sean eficaces, el club de países más industrializados observa "una oportunidad de empleo para el futuro en el sector de las tecnologías ambientales", así como "en el sector de los servicios sociales".

El G8 recomienda flexibilizar los mercados laborales con medidas como el trabajo a tiempo parcial o la "reducción del horario de trabajo para evitar despidos", pero también apoya "la formación de desempleados y las personas en riesgo de perder su trabajo".

Los países ricos también están de acuerdo en que la sociedad se beneficia de la "integración de la economía global", por lo que califica el proteccionismo como "uno de los mayores riesgos de la crisis, que debe ser evitado".