Gómez Navarro anima a replantearse el modelo energético aprovechando el descenso del consumo por la crisis

OVIEDO, 19 (EUROPA PRESS)

El presidente del Consejo Superior de Cámaras, Javier Gómez Navarro, apostó hoy desde Oviedo por abaratar las cuotas de la Seguridad Social, rebajas impuestos a las empresas, reformar la Administración Pública, remodelar el mercado de trabajo, el educativo y el universitario y replantearse el modelo energético nacional, manteniendo el parque de energía nuclear.

Gómez Navarro, que asistió al homenaje póstumo al fundador de Alimerka, Luis Noé Fernández, explicó que se ha producido un descenso del diez por ciento de la demanda eléctrica, por lo que es un buen momento para tomar decisiones. Según él, no está garantizado el suministro ni de calidad ni de cantidad.

Asimismo, defendió la energía nuclear frente a otras, como las renovables, que "dependen del hombre del tiempo", dijo sobre la necesidad de que llueva, haga sol o viento para la producción de energía.

Para él es necesario un equipamiento alternativo y plantearse qué cantidad de suministro se necesita, ya que el coste de las renovables es "infinitamente más caro". También indicó que a corto plazo deberá dictarse un informe sobre el mantenimiento o no del parque nuclear en España, por parte del Consejo de Seguridad Nuclear, Si este es postivo y el Gobierno no lo mantiene se tendrá, en su opinión, "un motivo grave de alarma sobre el suministro".

Igualmente afirmó que estamos ante una crisis "muy profunda", con una primera parte financiera de la que, en su opinión, "no se ha salido". A este respecto, indicó que el problema de la deuda de la banca nacional con la internacional, 900.000 millones de euros, ya está "resuelta", gracias al sistema de avales, mientras que aún continúa el problema de transmisión de liquidez a las empresas.

Gómez Navarro destacó que el criterio de solvencia que aplican los bancos para dar préstamos ha cambiado "radicalmente", en un momento en que se necesita más financiación porque en parte hay más morosidad. Según él, muchas empresas desaparecerán por problemas de liquidez.

En su opinión, el Gobierno debe capitalizar los bancos, ya sea directamente o retirando aquellos créditos considerados de riesgo, que deberían ser asumidos por éste a través de alguna entidad semipública.

En cuanto a las medidas aprobadas por el Gobierno recientemente, Gómez Navarro indicó que son sólo "paliativas". Según él, el Gobierno está más preocupado por los parados que en medidas para las empresas que permitan salir de la crisis.

Respecto a las propuestas del Consejo de Cámaras, explicó que para abaratar el empleo sin reducir los salarios la única vía es bajar las cuotas de la Seguridad Social. Gómez Navarro puso el ejemplo de otros países, donde se financia el sistema con impuestos sobre el consumo o se dispone de un sistema mixto. Para él, el coste de la Seguridad Social a las empresas merma su competitividad.

Por otro lado, aseguró que el mercado laboral español "no funciona". Sobre este punto, abogó por cambiar el modelo de contrato y recordó que hace años, cuando no había forma de encontrar un trabajador español y había que buscarlo fuera la tasa de paro era de un ocho por ciento, una cifra que hoy tienen algunos países y que la consideran un "drama".

También apostó por otras reformas como la del sistema educativo y en especial el universitario. A su juicio, el primero no da respuesta a las necesidades, como pueda ser la enseñanza de idiomas. Gómez Navarro indicó que según un estudio, casi el 90 por ciento de los estudiantes que acaban el Bachillerato no habla inglés.

Además, apuntó que España tiene un sistema universitario "encapsulado en un mundo cada vez más endogámico que no da respuesta tampoco a las empresas". Para el presidente del Consejo de Cámaras, se transmite conocimientos pero no habilidades, como pueda ser los idiomas, el manejo de las Nuevas Tecnologías, ser un usuario inteligente y experto en Internet, saber escribir y hablar e público, dirigir un equipo o tomar decisiones. "Los conocimientos se quedan obsoletos", recordó antes de preguntarse quién debe responsabilizarse de que adquieran habilidades que les permitan trabajar.

Gómez Navarro se mostró crítico con las Administraciones Públicas, cuya burocracia es "de las más caras del mundo de los 28 países de la OCEDE". esto resta competitividad a las pymes españolas. Asimismo, destacó el hecho de que en 2008 se crearan 156.000 puestos de funcionarios y el sueldo subió un 3,8 por ciento.

Preguntado sobre si ve "brotes verdes", aseguró que "el futuro lo vamos a construir nosotros". Para ello, se hace preciso buscar un acuerdo social, más que político, algo que a nivel empresarial ya se está haciendo. como ejemplo, citó el caso de Seat y el acuerdo alcanzado entre los trabajadores y empresa. "Espero que inspire a los demás".

En cuanto a las ayudas del Gobierno a los concesionarios, señaló que se trata de medidas paliativas para ayudar al sector a salir de una crisis puntual de demanda. "Es buena y los vendedores de coches la apoyan", dijo.

A este respecto, indicó que el efecto no es sólo económico sino psicológico, y social también. A su juicio, se genera una tendencia a comprar en gente que lo estaba retrasando. "La crisis tiene un enorme impacto psicológico", explicó. De hecho, destacó que ahora no hay inflación, las hipotecas son más baratas y el precio de la gasolina se ha reducido.

Sobre esto, señaló que entre un 81 o 82 por ciento de los encuestados en un estudio dicen que la economía va mal o muy mal, mientras que si se les pregunta por la economía doméstica la mayor parte cree que está bien o muy bien.

ASTURIAS, MENOS AFECTADA POR LA CRISIS.

En cuanto a la situación de Asturias, Gómez Navarro señaló que la crisis de mayor profundidad se produjo en la burbuja inmobiliaria y afectó más a zonas costeras y a la Madrid, donde había más especulación urbanística. Por este motivo, indicó que en Asturias las entidades financieras están mejor y que el tejido industrial es "sólido". Según él, aunque sufra lo hace menos que el de otras comunidades. En este sentido, confió en que el Principado y las instituciones apoyen a las empresas a salir de la crisis.