Trinidad Jiménez defiende que la mayoría de empresas españolas presentes en Argentina están "satisfechas"

MADRID, 10 (EUROPA PRESS) La secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, defendió hoy que "una enorme" cantidad de empresas españolas que mantienen sus inversiones en Argentina están "satisfechas" por la evolución de sus negocios en el país. De este modo, afirmó que las discrepancias por la expropiación de Aerolíneas Argentinas al grupo español Marsans no pueden "empañar" ni condicionar" las relaciones entre España y el gobierno que preside Cristina Fernández de Kirchner. En declaraciones a Punto Radio recogidas por Europa Press, Jiménez agregó que las compañías españolas presentes en América Latina generan "un producto acumulado de 130.000 millones de euros", y, en concreto, 500 de ellas desarrollan sus actividades en el Estado argentino. "Hay una extraordinaria inversión acumulada", resumió. Por ello, dijo, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero debe desarrollar una "buena relación bilateral" con Argentina y estar en condiciones de defender los "derechos económicos" de las empresas, cuando así lo exija la situación. En el caso de la aerolínea, apuntó que el Ejecutivo socialista "ha apoyado" al grupo Marsans porque mantiene una "discrepancia" sobre cómo se ha desarrollado la expropiación, pero, a su juicio, esta decisión "no puede condicionar la totalidad" de las relaciones entre ambos países. Preguntada por el frío apretón de manos que protagonizó la presidenta de Argentina con el presidente de Marsans, Gonzalo Pascual, en la cena de gala de ayer en el Palacio Real, la secretaria de Estado respondió que no estuvo presente en ese momento pero que sí les vio mantener "una conversación con toda normalidad" durante el café. Por eso, imaginó que el saludo no fue "ni especialmente gélido ni especialmente cordial" sino "correcto entre dos personas que mantienen un asunto pendiente de resolver". Por último, Jiménez se refirió a la relación entre la nueva Administración norteamericana y el gobierno cubano. En este sentido, auguró "un levantamiento progresivo de las sanciones" que permita llegar a "algún resultado". Aunque no prevé un encuentro entre Barack Obama y Raúl Castro en las próximas fechas ni tampoco una "relación diplomática normalizada a corto plazo", sí confió en que se establezca "un mínimo diálogo" entre los dos estados.