El Gobierno israelí limita las actividades de los residentes cisjordanos ante la visita del Papa

BELÉN (CISJORDANIA), 10 (Reuters/EP)

El Gobierno israelí ha puesto en marcha una serie de medidas para impedir que los residentes cisjordanos de Belén aprovechen la inminente visita del Papa Benedicto XVI para denunciar la dura situación en la que se encuentran a causa de la ocupación de las fuerzas militares hebreas.

En este sentido, Tel Aviv ha ordenado detener la fabricación de un anfiteatro preparado por un grupo de palestinos que deseaban que fuera empleado por el Papa en su esperado discurso del próximo miércoles en la ciudad donde nació Jesucristo.

El sitio fue propuesto por el campo de refugiados Aida para dramatizar la realidad de la barrera israelí a través de Cisjordania. El Tribunal Penal Internacional ha declarado que dicha barrera es ilegal porque se trata de un territorio ocupado.

Un acuerdo con el Vaticano indicaba inicialmente que la institución católica aceptaría la ubicación del anfiteatro y que el campo de refugiados recibiría financiación de la Autoridad Palestina --el actual Gobierno palestino en Cisjordania-- para construir el escenario, según funcionarios. No obstante, fuentes del campo de refugiados aseguran que la Santa Sede cambió de opinión en este sentido.

"Cuando empezamos a trabajar en este escenario, un grupo de la Iglesia Católica comenzó a inspeccionar nuestro trabajo. Nos dijeron que levantáramos el lado este para hacerlo más seguro para cuando el Papa se pare en el escenario", expresó Monther Ameera, coordinador de la visita al campamento de refugiados.

En cambio, Benedicto XVI se prepara para reunirse con alumnos en el colegio de Aida dirigido por Naciones Unidas, que se encuentra justo enfrente del anfiteatro en construcción, con aforo para no más de 500 personas, en un lugar que, según acuerdos de paz internos, está sujeto al control militar israelí.