Lieberman dice que Israel no está obligado por Annapolis

Lieberman dice que Israel no está obligado por Annapolis

Lieberman dice que Israel no está obligado por Annapolis

JERUSALÉN (Reuters) - El nuevo Gobierno derechista de Israel no está vinculado por los acuerdos alcanzados en 2007 para la creación de un estado palestino, patrocinados por Estados Unidos, dijo el miércoles el ministro de Asuntos Exteriores, el ultraderechista Avigdor Lieberman.

El rechazo de Lieberman a la declaración de la conferencia de Annapolis podría llevar rápidamente a Israel y al recién nombrado primer ministro, Benjamin Netanyahu, a un enfrentamiento con el presidente estadounidense, Barack Obama, quien reafirmó la semana pasada el compromiso de Washington con un estado palestino.

"No tiene validez", precisó el ultranacionalista en un discurso de toma de posesión como ministro de Exteriores. Se refirió a la declaración conjunta de los entonces dirigentes israelíes y palestinos en noviembre de 2007 en Annapolis, en el estado estadounidense de Maryland.

En la conferencia de Annapolis, el entonces primer ministro de Israel, Ehud Olmert, acordó promover "el objetivo de dos estados, Israel y Palestina" dentro de las negociaciones de paz con los palestinos.

Sin embargo, Lieberman precisó que "el Gobierno israelí nunca ratificó Annapolis, ni tampoco el Parlamento".

Una fuente política cercana a Netanyahu dijo que esas afirmaciones reflejan la posición del nuevo primer ministro, cuyo gobierno de tendencia mayoritariamente derechista tomó posesión el martes.

Lieberman encabeza el siguiente mayor partido en la coalición gobernante tras el Likud de Netanyahu.

Netanyahu no ha respaldado la condición de Estado para los palestinos, argumentado que cree que ellos deberían tener su propio gobierno pero con poderes limitados que podrían evitar que peligre la seguridad de los israelíes.

Lieberman dijo que en lugar del Acuerdo de Annapolis, Israel seguirá la "hoja de ruta" trazada también con el respaldo de Estados Unidos, un plan de 2003 que establece que la creación de un estado palestino esté sujeto a que controlen a los extremistas.

También obliga a Israel a congelar todas las actividades de los asentamientos en el territorio ocupado de Cisjordania.

Nabil Abu Rdainah, portavoz del presidente palestino Mahmud Abas, dijo en respuesta a Lieberman que Washington "debe tomar una posición clara en contra de esa política antes de que las cosas empeoren".