Meshal aplaude el "nuevo lenguaje" de Obama para Oriente Próximo y espera que la UE siga ese camino

Meshal aplaude el "nuevo lenguaje" de Obama para Oriente Próximo y espera que la UE siga ese camino

Meshal aplaude el "nuevo lenguaje" de Obama para Oriente Próximo y espera que la UE siga ese camino

ROMA, 22 (EUROPA PRESS) El líder del Movimiento de Resistencia Islámico (Hamás), Jaled Meshal, agradeció hoy el "nuevo lenguaje para Oriente Próximo" que exhibe el presidente estadounidense, Barack Obama, y que podría abanderar "un cambio sincero en la política estadounidense y de la Unión Europea" en relación a su organización, a la que consideró la única formación palestina legitimada y capacitada para conseguir una paz con garantías de futuro en la región. "Si alguna vez se llega a reconocer la existencia de Israel, seremos nosotros quienes lo hagamos, no otros, no países como Siria, que habla con Estados Unidos e Israel", declaró Meshal en una entrevista concedida al diario italiano 'La Reppublica'. "Los poderes mundiales esperan que seamos nosotros los que resolvamos el conflicto árabe-israelí", añadió el dirigente. "Nuestro peso en esta negociación viene dado por nuestra relevancia en la sociedad palestina y por la gente que nos votó (en las elecciones de 2006), y seguiremos siendo un tema esencial en cualquier reunión que los líderes mundiales puedan tener al respecto", consideró Meshal. Sobre el estado de las negociaciones indirectas con Israel, facilitadas gracias a la mediación de Egipto, Meshal responsabilizó al Gobierno israelí y a su primer ministro en funciones, Ehud Olmert, de "farolear" en un importante punto de las conversaciones: la liberación del soldado hebreo Gilad Shalit, en manos de las milicias palestinas desde junio de 2006. "Cito las palabras del acuerdo existente desde hace años, un acuerdo que conocen los egipcios: la liberación de 1.000 palestinos (actualmente detenidos por las autoridades israelíes) en dos fases", explicó Meshal. "Pero ahora Olmert baraja las cartas, y dice que la mayor parte de los 450 prisioneros no serán liberados", aseveró. "Bajo este pretexto, la guerra sigue. Pero estamos dispuestos a liberar a Shalit", apuntó. "La guerra todavía no ha terminado, sigue el cierre de los pasos de control en Gaza, siguen el asedio, Israel remodela las negociaciones a su gusto, añadiendo nuevas demandas, y engañando incluso a los egipcios. Ahora, se pone a farolear con el destino de Shalit en juego", lamentó Meshal. Meshal precisó este "farol". Según el dirigente de Hamás, "es mucho más difícil negociar con un Gobierno de extrema derecha, pero tampoco nos parece tanta la diferencia: es Olmert quien tiene que regresar a su hogar con un éxito entre las manos, sin pagar un precio. Sabemos que para él, esto es un teatro". De cara al futuro, Meshal esperó que "el nuevo lenguaje de Obama" sea "el preludio de un cambio sincero en la política estadounidense y de la Unión Europea, y es sólo una cuestión de tiempo". No obstante, Meshal apuntó que el buen término de las negociaciones podría no estar en sus manos. "Espero el día en el que nuestra única opción sea la de la aproximación política pacífica, pero deberán ser otros, no yo, quienes determinen esa ruta", indicó. Hasta entonces, Meshal defendió la necesidad de emplear la doble ruta de "la política y la resistencia" armada. "Todos los días veo cómo se confiscan tierras, como se levantan nuevos asentamientos, veo el asedio de Gaza, muertes y arrestos. ¿Cómo puedes esperar la paz, Israel?", terminó preguntándose el dirigente. En cuanto a la solución del conflicto, Meshal insistió en las condiciones reflejadas por el texto nacional palestino aprobado en 2006, "respaldado por todos los partidos y facciones" y que supone la columna vertebral del programa político de Hamás: "la creación de un Estado palestino delimitado por las fronteras establecidas el 4 de junio de 1967, incluyendo Jerusalén Este, y el reconocimiento al derecho de retorno de los refugiados palestinos", resumió. Estas condiciones deberán desembocar "en un sólo resultado, la autodeterminación". "Tenemos paciencia, coraje y determinación. Esas, quizás, son nuestras armas más poderosas", concluyó.