Netanyahu habla de negociar con los palestinos, pero no revela sus cartas

  • Jerusalén, 25 mar (EFE).- El conservador Benjamín Netanyahu, designado para formar el próximo Gobierno israelí, prometió hoy que negociará la paz con los palestinos pero se abstuvo de mencionar la solución de dos estados para resolver el conflicto de Oriente Medio.

Netanyahu promete mantener conversaciones de paz con los palestinos

Netanyahu promete mantener conversaciones de paz con los palestinos

El Likud intenta ampliar la coalición de Gobierno con el ultraderechista Unión Nacional

El Likud intenta ampliar la coalición de Gobierno con el ultraderechista Unión Nacional

Jerusalén, 25 mar (EFE).- El conservador Benjamín Netanyahu, designado para formar el próximo Gobierno israelí, prometió hoy que negociará la paz con los palestinos pero se abstuvo de mencionar la solución de dos estados para resolver el conflicto de Oriente Medio.

Líder del partido derechista Likud, Netanyahu anunció públicamente que mantendrá negociaciones de paz "con la Autoridad Nacional Palestina (ANP)", del moderado Mahmud Abas, al comparecer en una conferencia de negocios en Jerusalén.

El líder israelí aseguró que "la seguridad, la prosperidad y la paz están interrelacionados" y apostó por mejorar el desarrollo económico de los territorios palestinos para avanzar hacia la paz.

Una fórmula "económica" que ya había expuesto durante la campaña para las elecciones legislativas del pasado 10 de febrero, aunque entonces sin hacer mención a posibles negociaciones con la ANP.

Como en su campaña, tampoco hoy se refirió en ningún momento a la creación de un estado palestino, solución por la que apuestan tanto la comunidad internacional como el Gobierno israelí saliente de Ehud Olmert, y que los palestinos consideran condición sine qua non para cualquier iniciativa de diálogo.

"El próximo gobierno israelí se tiene que comprometer de forma explícita, sin ambigüedades, a la solución de dos estados para dos pueblos", explicó el asesor presidencial palestino Nabil Abu Rudaineh, poco antes de viajar esta tarde a Doha.

Para Abu Rudaineh, "cualquier otra solución no será más que un intento de evadirse de los requisitos de la paz y las obligaciones".

La "visión de dos estados", uno judío y otro palestino, es la fórmula concebida por el ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y respaldada por la comunidad internacional, en la conferencia de Annapolis de finales de 2007.

Sobre esta base estuvieron negociando Olmert y Abas durante todo 2008 y su intención fue alcanzar un acuerdo el año pasado pero no lo consiguieron tras el rosario de escándalos de corrupción que salpicó al primer ministro israelí saliente y precipitó la convocatoria de elecciones en Israel.

Ante el temor de que Netanyahu no prosiga por la senda de Annapolis, el sucesor de Bush, Barack Obama, ya ha advertido que una situación de estancamiento en el proceso de paz de Oriente Medio es "insostenible".

Consultado ayer en una rueda de prensa en la Casa Blanca sobre si la elección de un gobierno derechista en Israel complica las negociaciones y las posibilidades de alcanzar la paz, Obama respondió que "no será más fácil de lo que lo era hasta ahora, pero (la paz) sigue siendo tan necesaria como antes".

"No sabemos aún como será el gobierno israelí", insistió, al tiempo que se declaraba "optimista" porque el proceso de paz "se mueve en la dirección correcta".

Una nota de optimismo aporta a algunos analistas la incorporación del Partido Laborista a la coalición de extrema derecha que dirigirá Netanyahu, y de la que forman parte partidos radicales como Israel Betenu, Shas o el Hogar Judío.

El Comité Central del partido laborista aprobó ayer un acuerdo para entrar en la coalición de Gobierno por el que se exige al próximo ejecutivo de Netanyahu que diseñe un plan de paz, continúe las negociaciones con los palestinos y respete los acuerdos de paz firmados por Israel en el pasado.

Pero se trata de una exigencia que no aparece por escrito en los acuerdos de coalición, que tienen más el sello de Israel Betenu.

Además, la Radio del Ejército israelí difundió esta mañana un supuesto pacto secreto entre Netanyahu y el líder de este partido de ultraderecha, Avigdor Lieberman, para ampliar la construcción de asentamientos judíos en Cisjordania que, de concretarse, dificultaría el proceso de paz.

El polémico plan, en una zona conocida como E1, habría sido acordado entre ambos dirigentes pero no se encuentra recogido en el pacto de coalición firmado por ambos la pasada semana y contempla 3.000 nuevas viviendas en la colonia de Maale Adumin.

Se trata de un asentamiento vecino a Jerusalén que ampliaría sustancialmente la presencia israelí en una zona crucial para la continuidad territorial del futuro estado palestino.