Obama y Ban Ki-moon sellan mañana el inicio de una nueva etapa con un encuentro en Washington

  • Washington, 9 mar (EFE).- Estados Unidos y la ONU, reconciliados en temas polémicos como el cambio climático o los derechos humanos, sellan mañana esta nueva etapa en su relación con el primer encuentro entre el presidente Barack Obama y el secretario general Ban Ki-moon.

Obama y Ban Ki-moon sellan mañana el inicio de nueva etapa con un encuentro en Washington

Obama y Ban Ki-moon sellan mañana el inicio de nueva etapa con un encuentro en Washington

Washington, 9 mar (EFE).- Estados Unidos y la ONU, reconciliados en temas polémicos como el cambio climático o los derechos humanos, sellan mañana esta nueva etapa en su relación con el primer encuentro entre el presidente Barack Obama y el secretario general Ban Ki-moon.

El mandatario estadounidense solo lleva menos de 50 días en el cargo, pero ya ha enviado numerosas señales al organismo internacional de que su presidencia será bien distinta a la de su antecesor, George W. Bush.

Fue precisamente bajo el mandato de Bush cuando la ONU vivió el momento de mayor tensión en sus relaciones con el que es su principal donante y país anfitrión, debido a la invasión de Irak, una acción militar que no contó con el beneplácito del Consejo de Seguridad.

Ahora, superadas las brechas que abrieron esta guerra en el organismo internacional, estos dos actores internacionales han apostado por la vía del consenso y la cooperación.

A ello ha contribuido los gestos que ha ido tomando Obama en sus primeras semanas en el cargo, como el anuncio del cierre de Guantánamo o el reconocimiento de que Estados Unidos debe asumir una mayor responsabilidad sobre sus emisiones contaminantes.

Ambos mantienen posturas similares, además, en temas como la no proliferación, la reforma de las Naciones Unidas, o los derechos humanos, temas que abordarán en el encuentro que mantendrán en Washington.

Además, los dos líderes analizarán algunos de los temas internacionales más acuciantes, como la crisis económica mundial, la crisis humanitaria de Sudán, la guerra de Afganistán, y la crisis en Oriente Medio, así como las operaciones de paz de la ONU y la pobreza.

La reunión de mañana será la primera que celebrarán los dos dirigentes desde que Obama ganó las elecciones, si bien han mantenido varias conversaciones por teléfono sobre temas de actualidad.

Ambos se han visto sólo una vez, en un vuelo en el que coincidieron camino de Nueva York en febrero de 2007, cuando el surcoreano acababa de tomar posesión en el cargo, y el entonces senador de Illinois acababa de anunciar su intención de presentarse a las elecciones.

Para la embajadora de EE.UU. ante la ONU, Susan Rice, el encuentro de mañana "será una oportunidad importante para abordar una amplitud de temas críticos", y citó expresamente "los actuales esfuerzos humanitarios en la crisis de Sudán".

Tras presentar sus credenciales a fines de enero, Rice aseguró que el presidente Obama considera a las Naciones Unidas como el marco ideal para llevar a cabo el cambio en política exterior que se ha propuesto su administración.

Estados Unidos, según Rice, busca fortalecer la capacidad de actuación de la ONU, trabajar en situar a Washington en el centro de los esfuerzos por alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) para 2015 y en una agenda colectiva sobre no proliferación y cambio climático.

Precisamente sobre ese aspecto, Ban estudia la posibilidad de convocar en los próximos meses una cumbre sobre el cambio climático, en la que espera que participe el presidente de EE.UU. y que sería su primera visita a la sede de las Naciones Unidas desde que se instaló en la Casa Blanca.

Ban, que permanecerá en Washington hasta el 11 de marzo, se reunirá también en la capital estadounidense con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y con miembros del comité de Relaciones Exteriores del Senado y de la Cámara de Representantes.

La visita a Washington del secretario general de la ONU se producirá al retorno de un viaje de Ban a Haití, a donde viajó el lunes junto al ex presidente de EE.UU. Bill Clinton, para expresar su apoyo a un próximo plan de acción económica del presidente de ese país, René Préval.