Un dirigente del Likud dice que las posibilidades de paz en 2009 son bajas

  • Jerusalén, 26 feb (EFE).- Silvan Shalom, aspirante a ministro de Asuntos Exteriores de Israel y uno de los máximos dirigentes del Likud, cree que son bajas las posibilidades de un acuerdo de paz con los palestinos en 2009.

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Jerusalén, 26 feb (EFE).- Silvan Shalom, aspirante a ministro de Asuntos Exteriores de Israel y uno de los máximos dirigentes del Likud, cree que son bajas las posibilidades de un acuerdo de paz con los palestinos en 2009.

"Las posibilidades de un acuerdo de paz con los palestinos son bajas, no creo que nos vayamos a encaminar hacia él a corto plazo", dijo Shalom, quien ya ocupó la cartera de Exteriores entre 2003 y 2005, en una entrevista con la emisora de radio militar israelí.

El político israelí es uno de los máximos dirigentes del partido nacionalista Likud, cuyo líder Benjamín Netanyahu obtuvo el encargo de formar el próximo gobierno de Israel tras las elecciones del 10 de febrero.

En la entrevista Shalom explicó que el gobierno que aún encabezan el centrista Kadima y el Laborismo, "negoció intensamente" con el presidente palestino, Mahmud Abás, durante el proceso de paz Annapolis.

"En los últimos tres años, con 70 diputados en el bloque de izquierda, (Israel) negoció de forma intensiva y le ofreció un 98 por ciento del territorio (ocupado)" en 1967, indicó.

"No estoy seguro de que (nuestro) gobierno pueda ahora ofrecer las mismas cosas", advirtió.

Según distintos medios, Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) trabajaron en el proceso de Annapolis sobre la base de un Estado palestino independiente en Gaza y alrededor del 95 por ciento de Cisjordania, con capital en Jerusalén Oriental (árabe).

El proceso quedó interrumpido sin llegar a avances concretos, a pesar de que el plazo original para un acuerdo era el cambio de presidencia en Estados Unidos, el 20 de enero.

Netanyahu ya adelantó durante su campaña electoral que no tiene la intención de seguir por la senda de Annapolis y crear un Estado palestino, sino que propone un plan de desarrollo económico para los que no incluye la soberanía nacional.