Varios delegados abandonan la cumbre sobre el racismo

Por Laura MacInnis

GINEBRA (Reuters) - Varios delegados abandonaron el lunes la cumbre de la ONU sobre el racismo cuando el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, acusó a Israel de ejercer un "régimen racista cruel y represivo" contra los palestinos.

La conferencia ya había sufrido un contratiempo por un boicot de Estados Unidos y algunos de sus principales aliados, que argumentaron que podría ser utilizada como una plataforma para atacar a Israel.

El boicot dejó a Ahmadineyad como el único jefe de Estado presente. Su discurso presentó el tipo de lenguaje que los países occidentales e Israel temían.

"Después de la Segunda Guerra Mundial, ellos recurrieron a las agresiones militares para hacer que toda una nación se quedara sin hogar bajo el pretexto del sufrimiento judío", dijo Ahmadineyad en la conferencia, que coincide con el día en que la comunidad judía conmemora el Holocausto.

"Y ellos enviaron inmigrantes desde Europa, Estados Unidos y otras partes del mundo para establecer un Gobierno totalmente racista en la ocupada Palestina", afirmó, según la traducción oficial.

"Y de hecho, en compensación por las consecuencias nefastas del racismo en Europa, ellos ayudaron a que llegara al poder el más cruel y represivo régimen racista en Palestina", expresó.

Decenas de diplomáticos del público se levantaron rápidamente y abandonaron la sala durante el tiempo que duró el discurso.

"Tan atroces comentarios antisemitas no deberían tener lugar en un foro anti racismo de la ONU", dijo el embajador británico Peter Gooderham, cuyo país decidió no enviar un ministro a Ginebra.

Israel anunció que llamaría a consultas a su embajador en Suiza en protesta por la conferencia y varios funcionarios israelíes han expresado sus protestas por una reunión que sostuvo el domingo el presidente sueco, Hans-Rudolf Merz, con Ahmadineyad.

El embajador francés, Jean-Baptiste Mattei, dijo que "es una lástima que el señor Ahmadineyad esté intentando tomar como rehén a esta conferencia. Estamos listos para una discusión seria, pero esto sobrepasa lo que debería esperarse".

TEMORES DE CONTROVERSIA

Ocho naciones occidentales, incluyendo a Estados Unidos, se negaron a acudir a la reunión por temor a que fuera una plataforma de lo que el presidente estadounidense, Barack Obama, describió como un "hipócrita y contraproducente" antagonismo hacia Israel.

Sin embargo, varias delegaciones permanecieron en el lugar y aplaudieron el discurso de Ahmadineyad.

Los intentos árabes y musulmanes de criticar especialmente a Israel provocaron en 2001 que Estados Unidos abandonara la primera cumbre de la ONU sobre racismo, celebrada en Sudáfrica.

Aunque la declaración preparada para la segunda conferencia no se refiere explícitamente a Israel u Oriente Próximo, su primer párrafo "reafirma" un texto adoptado en la reunión de 2001 que incluye seis párrafos sobre estos asuntos sensibles.

Obama, el primer presidente negro de Estados Unidos, dijo el sábado que Washington quería un "comienzo limpio" para comprometerse con Naciones Unidas en los asuntos que se abordarán en la reunión.

Alemania, Polonia, Holanda e Italia anunciaron entonces que tampoco acudirían a la reunión.

La Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, instó el lunes a los participantes de la conferencia a hacer todo lo que puedan para asegurar que la declaración sea adoptada al terminar la semana.

Esto es necesario para restaurar la confianza en la ONU como un foro para tratar las fricciones que pueden causar ataques xenófobos, como ocurrió el año pasado en Sudáfrica, país natal de Pillay, cuando 62 extranjeros fueron asesinados.