Juan Vicente Herrera no se presentará a presidir el PP de Castilla y León y suena el alcalde de León


  • El presidente del PP de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha anunciado que no presentará su candidatura para optar a la reelección.

  • El alcalde de León, Antonio Silván, es uno de los candidatos a sucederle en una comunidad histórica para el PP.

Juan Vicente Herrera pasa de pedir a Rajoy que se mire en el espejo a alabar su estrategia

Juan Vicente Herrera pasa de pedir a Rajoy que se mire en el espejo a alabar su estrategia

El presidente del PP de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha anunciado que no presentará su candidatura para optar a la reelección en el XIII Congreso autonómico que se celebrará el 1 de abril en Valladolid. De los posibles nombres suena uno como sucesor: Antonio Silván, alcalde de León.

Herrera ha enviado una carta al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, explicándole los motivos de su adiós tras 16 años al frente de la organización autonómica. En un comunicado el presidente de Castilla y León explica que este congreso ofrece la oportunidad "más natural y razonable" para su relevo, dentro de "la normalidad que en ese marco deben tener este tipo de decisiones".

Herrera afirma que "es muy importante" que el PP se dote ahora de una Dirección "renovada" para "fortalecerle y prepararle", tras la celebración de los congresos provinciales para ganar en Castilla y León las próximas elecciones municipales y autonómicas de 2019.

Así mismo, Herrera recuerda en su misiva que en ese año 2019 concluye su actual y último mandato como presidente de la Comunidad, razón por la cual su absoluta prioridad y la de todo su equipo debe ser en estos próximos dos años la de dedicar todo su tiempo y esfuerzo al día a día de las tareas de Gobierno comprometidas con los castellanos y leoneses, informa Europa Press.

El presidente autonómico ha agradecido su "confianza y apoyo" a Mariano Rajoy y a todo el Partido Popular y se congratula por "la oportunidad" que ha tenido de "trabajar estos años con un excelente equipo de personas, cuya prioridad es el progreso de Castilla y León y de España".

Bronca por el relevo del último aznarista

Semanas antes del Congreso Nacional que el Partido Popular celebró el pasado mes de febrero en Madrid, desde Génova se contactó con diferentes barones regionales para pedirles nombres. Mariano Rajoy quería tener un listado de candidatos a ocupar una plaza en el Comité Ejecutivo, el máximo órgano del partido.

El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, pasó una lista a Génova en la que se encontraba Antonio Silván, alcalde de León, y en la que no situó al histórico Juan José Lucas. Rajoy, siguiente la recomendación, incorporó a Silván al Comité Ejecutivo popular y laminó a Lucas.

La decisión no ha gustado en algunos sectores de Castilla y León, donde Juan José Lucas es considerado un referente. Fue el predecesor del propio Herrera en el cargo y sigue conservando buena sintonía en un partido que él presidió y en el que gestionó una sucesión de lo más tranquila.

Las quejas han llegado al propio Herrera. Muchos no entienden por qué se prescinde de un hombre que lo ha sido todo en el PP y que tiene una experiencia contrastada.

Juan José Lucas era hasta la remodelación del Comité Ejecutivo de Rajoy el penúltimo miembro de la histórica cúpula popular de José María Aznar que resultó del Congreso de Sevilla. De aquel cónclave de 1990 salió el equipo con el que Aznar alcanzaría la presidencia del Gobierno en 1996: Rodrigo Rato, Francisco Álvarez Cascos, Juan José Lucas... Rajoy también estaba por allí. Hasta este sábado Lucas formaba parte del órgano de dirección del PP pero el presidente del Gobierno no le ha incluido en la nueva composición.

De aquellos aznaristas solo continúa en la cúpula del PP Javier Arenas, con la diferencia de que el andaluz nunca se significó posteriormente junto a Aznar y se adhirió al proyecto de Rajoy. Lucas en cambio llegó a formar parte del patronato de FAES.

Lucas, además, contribuyó activamente a la refundación del PP y que consiguió, además, tres mayorías absolutas en Castilla y León. Fue protagonista de una transición nada problemática, cediendo el testigo a Juan Vicente Herrera sin polémicas ni ruido interno. El actual senador también fue el diputado más votado de España, como candidato por Soria.