Cameron lanza una ofensiva de "redistribución radical de poderes" para reconectar ciudadanía y política

Propone reducir competencias al primer ministro y ampliar el control del Parlamento, pero el Gobierno lo ve sólo "poniéndose al día"

LONDRES, 26 (De la corresponsal de EUROPA PRESS, Eva Martínez Millán)

El líder del Partido Conservador británico, David Cameron, anunció hoy una ofensiva de reformas estructurales en el aparato institucional de Reino Unido para mejorar el funcionamiento de la democracia a partir de una "redistribución radical de poderes" que permita recuperar la confianza de los ciudadanos en la clase política.

Tras la tormenta política generada en Reino Unido por la difusión desde el pasado 8 de mayo de los excesos cometidos por los diputados y miembros del Gobierno en virtud de sus prerrogativas parlamentarias, Cameron tomó hoy la iniciativa cuando resta un año exacto para la teórica fecha de las elecciones generales en las que todas las encuestas lo sitúan como ganador y artífice de poner fin a la hegemonía que desde 1997 mantienen los laboristas.

Sin embargo, pese a las notables posibilidades de mudarse al número 10 de Downing Street, el dirigente 'tory', quien tomó las riendas del partido a finales de 2005, consideró necesario reducir los poderes del primer ministro, entre otras cosas, para incrementar el poder de control sobre el Gobierno, según escribe en un amplio artículo en el diario liberal 'The Guardian' en el que advierte de que "la gente ve al Estado como enemigo, en lugar de aliado".

En consecuencia, Cameron apostó por una "redistribución masiva y radical de poderes", puesto que, en su opinión, la polémica de los gastos de los diputados es sólo un aspecto más de un problema estructural de la política británica que requiere una "restauración" integral presidida por un "espíritu de aperturismo".

Así, pese a que sectores influyentes del Gobierno de Gordon Brown han recomendado ya al primer ministrovalentía en las reformas constitucionales que prevé presentar a corto plazo, Cameron aprovechó para anticipar las propuestas de lo que sería un gabinete conservador y, además de la reducción de poderes del primer ministro, prometió reforzar el papel del Parlamento para hacerlo nuevamente mereciente de la confianza de los ciudadanos.

EXPOSICIÓN DE LAS PROPUESTAS

Tras sentenciar el futuro de algunos de sus compañeros en los Comunes, que no podrán aspirar a la reelección como castigo por los excesos cometidos, el líder de la oposición confirmó estas previsiones en un discurso en la Universidad Abierta de Milton Keynes en el que garantizó que su Ejecutivo recuperará el "verdadero poder para la gente".

Según él, la "usurpación" que el Gobierno central ha hecho del de los individuos y las comunidades representadas en las autoridades locales ha conducido a problemas sociales estructurales y, si bien rechazó que Reino Unido necesite una "revolución", advirtió de que la opinión pública exige actualmente cambios estructurales, no un mero arreglo del vigente sistema de retribuciones a los políticos.

Al respecto, el ministro de Justicia, Jack Straw, aprovechó ya para invitarlo a que se sume a una alianza común para lograr estos objetivos, ya que, a su juicio, Cameron tan sólo se está "poniendo al día" en la revisión de fondo que actualmente analiza el Gobierno y que podría incluir, entre otras iniciativas, una reforma del sistema electoral y la limitación de mandatos para los parlamentarios.

En su discurso de hoy, el dirigente 'tory' subrayó la necesidad de "mantener la cabeza fría y un sentido de proporción", así como de evitar "creer que con un pequeño ajuste tecnocrático aquí y un poco de consulta constitucional allá estará todo hecho". "Creo que sólo hay una salida para esta crisis nacional que afrontamos: necesitamos una redistribución de poderes masiva y radical", aseveró, que vaya "del Estado a los ciudadanos, del Gobierno al Parlamento, de Bruselas a Reino Unido".

PROPUESTAS DE REFORMAS

En resumen, apeló a un cambio "de la burocracia a la democracia" ya que, en su opinión, "a partir de la descentralización, la transparencia y la responsabilidad se podrá trasladar el poder de las élites políticas y entregarlo a los hombres y mujeres de la calle".

Estas apuestas implicarían, entre otros planteamientos, medidas como la limitación de mandatos parlamentarios a la que Cameron se mostró favorable, a diferencia de la modificación del actual sistema electoral propuesto por algunas personalidades influyentes del Gobierno, como el ministro de Sanidad, Alan Johnson, uno de los perfiles considerados como potencial recambio de Brown.

En este sentido, Johnson ha recabado ya el apoyo de numerosos compañeros de partido y la idea de convocar un referéndum al respecto podría ser incluida en el programa electoral laborista, según el diario 'The Times', que cifró en hasta 100 el número de parlamentarios que habrían ya confirmado su visto bueno a un sistema de "alternativa adicional de voto", lo que paralelamente refuerza al titular de Sanidad en una hipotética sucesión.

PREFERENCIAS DE CAMERON

Sin embargo, en el caso del líder conservador, la apuesta va por mantener el actual sistema de escrutinio uninominal mayoritario, conocido popularmente como 'first-past-the-post', es decir, 'el primero se lo lleva todo', en lugar de la propuesta una modalidad encaminada hacia la representación proporcional que el ex primer ministro Tony Blair se había comprometido en su día a plantear pero que, finalmente, quedó en suspenso. Para Cameron, esta idea reduciría el poder de decisión de los votantes.

Asimismo, se mostró dispuesto a reducir en al menos un 10 por ciento la actual composición de 646 miembros de la Cámara de los Comunes, así como a garantizar a los electores la oportunidad de presentar propuestas directamente en el Parlamento si recaban el apoyo suficiente, ampliar las capacidades de las autoridades locales, conceder a los diputados mayor libertad de voto y promover un modelo de "primarias abiertas" para elegir los candidatos a Westminster por sus respectivas comunidades, en lugar de responder a decisiones orgánicas.

Con todo, las apelaciones de Cameron pasan por unas elecciones que instó nuevamente a convocar de inmediato, en lugar de agotar la actual legislatura hasta la próxima privamera, como en principio tiene previsto hacer Gordon Brown, pese a que a su llegada al poder en 2007 especuló con la idea de llamar a las urnas aprovechando la buena acogida que los primeros meses de su mandato obtuvieron entre los británicos.