El escándalo por los abusos de parlamentarios británicos hunde a los laboristas

  • Londres, 15 may (EFE).- El escándalo del abuso por muchos parlamentarios británicos del dinero público para sus gastos privados golpea a todos los partidos, pero especialmente al gobernante partido laborista, al que un sondeo pronostica hoy una grave derrota en las urnas.

El escándalo por los abusos de parlamentarios británicos hunde a los laboristas

El escándalo por los abusos de parlamentarios británicos hunde a los laboristas

Londres, 15 may (EFE).- El escándalo del abuso por muchos parlamentarios británicos del dinero público para sus gastos privados golpea a todos los partidos, pero especialmente al gobernante partido laborista, al que un sondeo pronostica hoy una grave derrota en las urnas.

El apoyo al partido del primer ministro, Gordon Brown, ha caído a un 22 por ciento, frente al 41 por ciento del que gozan los conservadores y el 21 por ciento de los liberales demócratas, que pisan ya los talones a los laboristas, según un sondeo de YouGov publicado en el diario "The Sun".

Si esos resultados se confirmasen en las próximas elecciones generales, los "tories" (conservadores) se alzarían con una mayoría de 152 escaños en la Cámara de los Comunes y varios ministros del actual Gobierno perderían sus escaños.

Entre los ministros amenazados están el de Hacienda, Alistair Darling, la titular de Interior, Jacqui Smith, y el de Justicia y ex jefe de la diplomacia Jack Straw, todos ellos pesos pesados del laborismo.

El sondeo de "The Sun" indica por otro lado que el apoyo popular a los dos principales partidos del Parlamento ante las elecciones europeas del próximo 4 de junio en el Reino Unido se ha debilitado por culpa también de esas revelaciones periodísticas.

El apoyo a los "tories" con vistas a esas elecciones ha caído nueve puntos hasta un 28 por ciento, mientras que los laboristas han pasado de un 22 a un 19 por ciento de apoyo popular.

Seis de cada diez electores manifiestan una profunda desconfianza hacia sus representantes en el Parlamento, convencidos de que "la mayoría han abusado del sistema y nos han estado robando", mientras que sólo un 2 por ciento cree que los parlamentarios son "relativamente honrados".

A la pregunta de qué líder político es el más adecuado para sacar al Parlamento del actual atolladero, un 24 por ciento expresa su confianza en el líder conservador, David Cameron, mientras que un 9 por ciento prefiere al liberal Nick Clegg y sólo un 7 por ciento da su voto a Gordon Brown.

Mientas, el diario "The Daily Telegraph", el primero que destapó el escándalo, continúa sus revelaciones sobre los abusos de los diputados, que utilizaron el dinero público para reparar sus segundas residencias, pagar hipotecas o al jardinero y comprarse muebles y electrodomésticos.

Muchos diputados, avergonzados por las revelaciones, se han declarado dispuestos a devolver el dinero cobrado indebidamente ante el temor de que sus electores los castiguen en la próxima cita con las urnas.

El diario conservador "Daily Mail" lanza hoy una campaña conjunta con el grupo de presión "Taxpayers Alliance" (Alianza de los Contribuyentes) para llevar a los tribunales a aquellos diputados que de una u otra forma han engañado al erario público.

El alcalde conservador de Londres, Boris Johnson, declaró la pasada noche que en algunos casos de abusos especialmente graves está justificada la eventual intervención de la Policía Metropolitana, que él mismo preside.

Uno de los casos más graves es el protagonizado por el diputado laborista y ex secretario de Estado de Agricultura Eliot Morley, quien, entre otras cosas, reclamó dinero público para pagar los intereses de una hipoteca que estaba ya amortizada.

La ministra laborista de las Comunidades, Hazel Blears, evitó el pago de impuestos por la venta de un piso al presentarlo como su primera residencia, aunque antes había reclamado dinero público por esa misma vivienda tras calificarla como su segunda residencia.

De acuerdo con el actual sistema, necesitado de urgente reforma, los diputados británicos pueden reclamar buena parte del costo de mantener una segunda residencia si la justifican sus obligaciones parlamentarias.