El presidente de los Comunes cede a las presiones y abandonará su cargo el 21 de junio

LONDRES, 19 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Cámara de los Comunes británica, Michael Martin, anunció hoy que abandonará su cargo el próximo 21 de junio en medio de las presiones a las que se ha visto sometido por la tormenta política desencadenada en Reino Unido tras la publicación de los gastos reclamados por los diputados. Martin se convertirá así en el primer 'speaker' que abandona el cargo en 300 años.

En una breve declaración ante los Comunes que apenas duró un minuto, Martin, que ocupa el cargo desde hace nueve años, dijo que para él la Cámara "cuando mejor está es cuando está unida". "Para que esa unidad se pueda mantener, he decidido que abandonaré el cargo de presidente el domingo 21 de junio", anunció.

"Esto permitirá a la Cámara proceder a elegir al nuevo presidente el lunes 22 de junio", añadió. La elección del sucesor de Martin se llevará a cabo el virtud del nuevo sistema acordado en 2001, según el cual la votación es secreta y los candidatos deben contar con el respaldo de al menos doce diputados, de los cuales al menos tres deben pertenecer a un partido distinto al del candidato. Para ser elegido, es necesaria la mayoría absoluta.

Posteriormente, la portavoz de Martin anunció que éste también renunciará a su escaño de diputado por la circunscripción de Glasgow Noreste, que ocupa desde hace 30 años, el mismo día que abandone la jefatura de la Cámara Baja británica, lo que obligará a la convocatoria de elecciones para ocupar su puesto, tradicionalmente en manos de los laboristas.

POLÉMICA

El anuncio de la renuncia de Martin se produce un día después del bronco debate registrado en Westminster, en el que miembros de todos los grupos exigieron su dimisión. El cargo de 'speaker' es similar al presidente de la Cámara Baja en España pero, a diferencia del titular del Congreso, la reelección es automática después de cada cita con las urnas y sólo se renueva cuando el titular fallece o se retira de la política. La última vez que el presidente de los Comunes se vio forzado a abandonar el cargo fue en 1695.

La decisión de Martin se produce tras haber perdido incluso la confianza del primer ministro, Gordon Brown, quien ha pasado de defender el "buen trabajo" que desempeña a matizar que cualquier decisión relacionada con su futuro compete a "la voluntad" del Legislativo, "nunca al Gobierno".

Por su parte, el responsable de la oposición, David Cameron, también prefirió no profundizar, puesto que, "como líder que aspira a gobernar, no estaría bien actuar unilateralmente para reemplazar al líder de la Cámara".

Martin se ha situado en el centro de la polémica pese a haber pedido ayer disculpas en una declaración institucional que no sirvió a los parlamentarios, quienes exigieron su dimisión por falta de "autoridad moral" a raíz de su reacción a las filtraciones que han menoscabado severamente la confianza en la labor desarrollada en Westminster.

El presidente de los Comunes se había centrado en reclamar una investigación policial para descubrir cómo el diario 'Daily Telegraph' ha tenido acceso a las partidas demandadas por los miembros del Legislativo, más que en depurar responsabilidades por un caso que ha llevado ya a dirigentes como David Cameron a demandar una convocatoria inmediata de las elecciones, que en principio estaban previstas para el próximo año.

MOCIÓN DE CENSURA

Además, la moción de censura promovida por uno de los conservadores, Douglas Carswell, venía sumando apoyos de diputados, incluidos laboristas, lo que llevó al titular del Legislativo al punto de mira por encima incluso de las novedades publicadas desde hace doce días por el 'Daily Telegraph', entre las que figura el pago consentido de hipotecas ya vencidas, el arreglo de piscinas y pistas de tenis o el abono de comida para perros.

Con todo, el presidente pidió ayer a los parlamentarios que por el momento se abstengan de presentar reclamaciones de gastos a la espera de avances en los contactos que prevé mantener y de los que espera obtener una batería de reformas interinas. Sin embargo, la falta de reacción ante la polémica del caso entre una enfurecida opinión pública y las continuas operaciones para impedir la publicación de los gastos de los diputados se habían convertido para Martin en la principal arma arrojadiza.