El primer ministro peruano lamenta que el asilo a Rosales complique las relaciones con Caracas

  • Lima, 28 abr (EFE).- El primer ministro peruano, Yehude Simon, lamentó hoy que el asilo concedido al líder opositor venezolano Manuel Rosales haya complicado las relaciones con el Gobierno de Hugo Chávez, que ayer anunció una "evaluación integral" de sus vínculos con Lima y ordenó el retorno de su embajador en Perú.

Alan García dice que el asilo político a Rosales no alterará las relaciones con Venezuela

Alan García dice que el asilo político a Rosales no alterará las relaciones con Venezuela

Lima, 28 abr (EFE).- El primer ministro peruano, Yehude Simon, lamentó hoy que el asilo concedido al líder opositor venezolano Manuel Rosales haya complicado las relaciones con el Gobierno de Hugo Chávez, que ayer anunció una "evaluación integral" de sus vínculos con Lima y ordenó el retorno de su embajador en Perú.

"Lamentamos que la situación de una u otra manera complique a nuestro país, pero, por tradición y democracia, tenía que asumir lo que ha hecho el Perú", dijo Simon a periodistas en Lima, tras destacar que su país es "muy respetuoso de los Gobiernos democráticos" como el de Hugo Chávez.

El jefe del gabinete confió en que el asilo político otorgado ayer a Rosales, en momentos en que Caracas exigía su retorno, "no afecte de ninguna manera la relación con un país hermano", según declaraciones citadas por la agencia oficial Andina.

Apuntó que el Gobierno peruano hará "todas las coordinaciones para que se den las explicaciones del caso", aunque aclaró que sus comentarios son a título personal

Será el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, quien emita una opinión oficial, previsiblemente mañana, sobre la reacción del Ejecutivo venezolano, agregó.

El titular de Exteriores asiste hoy junto al jefe de Estado peruano, Alan García, y otros cinco ministros a una cumbre binacional en la ciudad brasileña de Rio Branco, en la que también participa el gobernante Luiz Inácio Lula da Silva.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso peruano, Santiago Fujimori, también se refirió al asilo concedido a Rosales, acusado en su país de enriquecimiento ilícito, al negar que sea un "gesto de hostilidad o inamistad" contra Venezuela.

El legislador Fujimori, hermano del ex presidente Alberto Fujimori (condenado a 25 años de cárcel por violación a los derechos humanos), recalcó que el asilo al ex gobernador de Zulia "no significa que las relaciones diplomáticas o comerciales deban truncarse, porque eso no beneficia a ninguno de los países".

El congresista de Alianza por el Futuro remarcó que si bien entiende que la reacción venezolana es un "gesto de protesta entendible, no significa el rompimiento de relaciones".

Desde Pekín, el vicepresidente peruano, Luis Giampietri, quien asistió hoy a la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, recordó a Efe que "no es la primera vez que Perú concede asilo a una persona".

Perú otorgó antes asilo político a dos opositores venezolanos: el presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Carlos Ortega, que se fugó en 2006 de la prisión donde cumplía condena por "rebelión", y al ex gobernador de Yaracuy Eduardo Lapi García, procesado por presuntas licitaciones irregulares con empresas contratistas.

El Gobierno de Chávez considera la concesión del asilo político a Rosales como "una burla contra el Derecho Internacional, un duro golpe a la lucha contra la corrupción y un agravio contra el Pueblo de Venezuela".

Rosales afronta en Venezuela un juicio por presunto enriquecimiento ilícito durante su gestión como gobernador del estado de Zulia.

El líder opositor sostiene que el caso en su contra es un "montaje", como lo demuestran las expresiones del propio Chávez en octubre pasado, cuando declaró que estaba "decidido a meter preso a Rosales".

Lima y Caracas atravesaron una crisis diplomática hace tres años por el cruce de insultos durante la campaña electoral peruana entre el entonces candidato y actual presidente, Alan García, y Chávez, que apoyaba al nacionalista Ollanta Humala, y que derivó en la retirada temporal de sus respectivos embajadores.