El PSE-EE exige que el gobierno en funciones paralice su toma de decisiones

  • Bilbao, 18 mar (EFE).- El secretario general del PSE-EE de Vizcaya y miembro de la comisión de los socialistas que negocia la investidura de Patxi López como lehendakari, José Antonio Pastor, ha exigido hoy al Gobierno Vasco en funciones que paralice las decisiones que está tomando y ha anunciado que el próximo Ejecutivo "revisará" esas últimas resoluciones del tripartito de Ibarretxe.

El PSE-EE exige que el gobierno en funciones paralice su toma de decisiones

El PSE-EE exige que el gobierno en funciones paralice su toma de decisiones

Bilbao, 18 mar (EFE).- El secretario general del PSE-EE de Vizcaya y miembro de la comisión de los socialistas que negocia la investidura de Patxi López como lehendakari, José Antonio Pastor, ha exigido hoy al Gobierno Vasco en funciones que paralice las decisiones que está tomando y ha anunciado que el próximo Ejecutivo "revisará" esas últimas resoluciones del tripartito de Ibarretxe.

En una comparecencia ante los medios en Bilbao, Pastor ha criticado "las malas prácticas democráticas" que, a su entender, está empleando el Ejecutivo presidido por Juan José Ibarretxe "para aprobar determinadas medidas desde un Gobierno en funciones, que corresponderían tomar al nuevo Ejecutivo".

Según ha opinado, "adjudicar compras de vehículos, generar concursos de traslado de altos cargos, encargar estudios sobre el cambio climático o poner en marcha la selección del personal del instituto vasco de finanzas" no son "decisiones urgentes o imprescindibles".

Esas actuaciones "despiden un cierto tufo que hace pensar que se pretenden consolidar o comprometer decisiones que tienen mucho de criterio de partido y muy poco de interés público", ha criticado.

Así, los socialistas han exigido "la paralización inmediata de esas decisiones" y han anunciado: "El próximo Gobierno revisará todas las decisiones de ultimísima hora que pensemos que hayan podido ser lesivas para los intereses públicos".

Pastor ha explicado que en la reunión que mantuvieron ayer el PSE y el PP ambas delegaciones dieron "inicio formal a las negociaciones" para lograr un acuerdo que conlleve el apoyo a la investidura de Patxi López.

Al encuentro, "las dos partes acudimos con ánimo constructivo y con propuestas razonables", por lo que Pastor ha confiado en poder plasmar un acuerdo la próxima semana.

El PP y el PSE debatieron también la composición de la Mesa del Parlamento Vasco y, aunque aún no han decidido qué formación asumirá la Presidencia, acordaron que los dos partidos que van a posibilitar que López sea investido lehendakari "tengan asegurada la mayoría" en la misma.

Pastor ha destacado que el Gobierno Vasco socialista será "más delgado y ágil" que el actual y ello conllevará "adelgazar la propia estructura" del Ejecutivo pero, sobre todo, reducir "esa maraña de sociedades públicas de todo tipo que también forman parte de la Administración vasca".

Ha criticado la reacción del PNV ante la pérdida del poder, que "les lleva -ha dicho- a hacer declaraciones absolutamente desmesuradas", e incluso "a usar la mentira" para relacionar a los socialistas con la izquierda abertzale.

El partido de Iñigo Urkullu "tendrá que interiorizar cuanto antes que un cambio de gobierno es normal" y "retornar a la normalidad" para poder "cuanto antes, retomar la colaboración leal de las instituciones vascas", ha recomendado Pastor.

Ha considerado que las afirmaciones de Ibarretxe de que el PNV "seguirá dirigiendo" el País Vasco en los cuatro próximos años son propias de un discurso "predemocrático" y le ha preguntado si lo hará "al margen de las instituciones, o si es que no está dispuesto a respetar la decisión de los vascos".

Según el PSE, el PNV ha evidenciado la "absoluta soledad" en que se encuentra, debido a la apuesta de Ibarretxe por "la acumulación de fuerzas nacionalistas y su deriva independentista" y, así, ha añadido, "nadie puede creerse ahora su apuesta por la transversalidad".

Por contra, ha afirmado que el PSE trabajará por liderar "un gobierno para todos" y que "la división de los vascos en nacionalistas y no nacionalistas ya no va a determinar, como lo ha hecho hasta ahora, la política vasca", lo cual va a ser "posiblemente, el cambio más profundo en la sociedad vasca" de los derivados del 1 de marzo.