Ibarretxe mantiene la defensa del derecho a decidir reconocido en un acuerdo democrático con el Estado

VITORIA, 05 (EUROPA PRESS)

El candidato del PNV a lehendakari, Juan José Ibarretxe, planteó hoy en el Parlamento vasco un proyecto basado en la defensa del derecho a decidir, reconocido en un acuerdo democrático con el Estado. Asimismo, propuso como otros de los ejes de su proyecto, el de construir la paz y que Euskadi salga "primero" de la crisis".

Estas fueron las principales líneas del programa que presentó Ibarretxe en la sesión plenaria en la que se elegirá al nuevo lehendakari y a la que presentó su candidatura.

Ibarretxe propuso un "proyecto para construir y avanzar" y no para "destruir". El lehendakari en funciones defendió un proyecto "abierto a la colaboración con otras fuerzas políticas", que, según manifestó, van a impulsar "desde la responsabilidad, desde el Gobierno o desde la oposición, pero, en todo caso, liderando este país". "En nuestros casi 115 años de existencia siempre hemos puesto por delante los intereses de Euskadi a nuestros propios intereses personales o de partido. Y lo vamos a seguir haciendo", aseguró.

Los ejes de su proyecto son defender el empleo y salir los primeros de la crisis; gobernar para las personas e impulsar las políticas sociales; desarrollar una identidad cultural y educativa abierta al mundo; profundizar en el autogobierno y defender el derecho a decidir nuestro futuro para vivir mejor y, por último, construir la paz.

Ibarretxe señaló que el suyo constituye un proyecto, con más de 700 iniciativas y propuestas concretas" que dan respuesta a "estos cinco grandes compromisos".

El lehendakari en funciones defendió el derecho del pueblo vasco a decidir su futuro "libre y democráticamente, sin imposiciones y, desde una bilateralidad singular y efectiva en la relación con el Estado español". "No podemos permitir que nadie nos impida avanzar en el desarrollo de un autogobierno pendiente de cumplir desde hace 30 años", apuntó Ibarretxe, quien exigió el cumplimiento íntegro del Estatuto y "no un apaño".

En este sentido, propuso alcanzar un acuerdo democrático con el Estado sustentado en cinco pilares, el primero de ellos, "el del reconocimiento de la identidad nacional vasca y su derecho a decidir". El todavía mandatario vasco reivindicó la capacidad de establecer relaciones de territorialidad entre las diferentes comunidades autónomas "desde la libre decisión de sus ciudadanos respectivos" y reclamó un "autogobierno pleno". Los otros dos puntos lo constituirían la proyección de Euskadi en Europa y en el mundo y el establecimiento de un sistema bilateral de garantías que impida la restricción "unilateral" del pacto alcanzado".

"FRENTISTA, DÉBIL E INESTABLE"

Ibarretxe censuró el "resultado" de la alianza del PSE y del PP que constituye "una alternativa de Gobierno frentista, débil e inestable" que va "del giro vasquista al giro españolista". A su juicio, la firma del acuerdo entre el PP y el PSE, "ha dejado claro lo que quieren deshacer, la visualización del cambio hacia atrás la quieren proyectar en aquellos ámbitos en los que este País ha ido construyendo una identidad social y cultural propia".

A su juicio, no se trata de un pacto "para construir" sino de "una cruzada para destruir", que "manifiesta con claridad el triunfo de las tesis más reaccionarias del giro españolista que lidera el PP". "Las decisiones futuras van a estar condicionadas y supeditadas a la estrategia de las ejecutivas del Partido Popular y del Partido Socialista en Madrid. La política española va a marcar el devenir de la política vasca en el inmediato futuro", insistió.

Ibarretxe insistió en que, la alternativa de Gobierno "del PP-PSOE" es "una alternativa frentista, débil e inestable", porque "no está sustentada en acuerdo programático conjunto, ni en una coalición, sino en una componenda de mínimos para salvar esta sesión de investidura, y poco más".

"Débil, porque las decisiones que adopten en Madrid van a estar supeditadas a los intereses y necesidades del PP y el PSE, y frentista porque se hace de espaldas a los deseos de la mayoría sociológica y política de este país", agregó.

También tachó de "incoherente" el "frente" integrado por ambas formaciones "tan distintas" sean capaces de desarrollar en Euskadi "unos objetivos conjuntos". "¿Es posible aquí lo que es imposible e impensable en España?", se preguntó.

El lehendakari reiteró que el acuerdo entre socialistas y populares "hecho evidentemente de espaldas a la mayoría de la sociedad" configura "un acuerdo de Estado para resolver un "problema de Estado". "Va más allá de la conformación de un Gobierno. Es un acuerdo político con gran apoyo mediático, blindado, por tanto, ante las pequeñas desavenencias que, a buen seguro, surgirán en el camino", apuntó.